Un video viral de un tigre bebé junto a su cuidador, que circuló con fuerza en redes sociales durante las últimas horas, derivó en una historia tan insólita como llamativa con epicentro en San Rafael. En la sección de comentarios de la publicación, una usuaria aseguró que en su infancia convivió con “dos pumas” que su familia tenía en un campo del departamento.
El relato apareció en la red social X (ex Twitter) y rápidamente llamó la atención por el nivel de detalle con el que fue contado. La usuaria, identificada como Anna y con el nombre de cuenta @antiologist, escribió: “Soy de San Rafael, Mendoza y mi abuelo tenía campos y teníamos dos pumas. Yo tenía como 5/6 años. Estaban libres en el campo pero más o menos adiestrados como perros, tipo tomábamos mate y los pumas se sentaban al lado de nosotros. Si encuentro las fotos te las paso”.
El comentario generó una catarata de reacciones, entre sorpresa, incredulidad y recuerdos similares. “Si, mi abuelo era de San Juan y siempre me contaba que tenía un puma de mascota”, aportó otro usuario, sumándose a la conversación que se multiplicó en respuestas y reposteos.
INCLUSO OFRECIÓ GARANTÍAS
Como suele ocurrir con este tipo de historias, no faltaron quienes pusieron en duda la veracidad del testimonio. Sin embargo, la autora se mantuvo firme: “Las fotos deben estar en la casa de campo de mi abuelo, yo era muy peque; si las encuentro las paso”, respondió ante los cuestionamientos.
La particular anécdota volvió a poner en agenda el fenómeno de los relatos que emergen en redes a partir de contenidos virales y que, en cuestión de minutos, logran instalarse como tema de conversación. En este caso, con un detalle que no pasó desapercibido: el escenario señalado por la usuaria fue San Rafael, sumando una cuota local a una historia que, por su rareza, no tardó en recorrer la web.







