Dos violentos siniestros que, de milagro, terminaron sin víctimas fatales

El más violento tuvo lugar en la avenida Mitre, frente al Club Huracán. Un joven de 18 años que conducía su Volkswagen Gol, perdió el dominio del vehículo e impactó de atrás al acoplado de un camión estacionado a la altura de calle La Rioja. Luego el automóvil salió descontrolado y terminó sobre el bulevar.
Hasta el lugar rápidamente se desplazaron agentes policiales y ambulancias del Servicio de Emergencia Coordinado. Sin embargo, para poder retirar a los cuatro ocupantes del vehículo fue necesaria la presencia de bomberos, quienes debieron cortar la parte del techo del Gol para poder retirar a los jóvenes entre los hierros retorcidos.
El conductor del Gol, Maciel Santander (18), sufrió traumatismos múltiples. Quien lo acompañaba en el asiento de adelante, Diego Tillería (18), terminó con politraumatismos graves con fractura de fémur derecho y de ambas manos. Dos mujeres que viajaban atrás, Cecilia Rossi (19) y Karen Fredes (18), sufrieron traumatismos varios.
Fuentes policiales confirmaron a este diario que Santander conducía bajo efectos del alcohol y, según el dosaje, tenía 0,95 gramos por litro en sangre.

Las Paredes
Otro de los siniestros registrados el sábado en la mañana tuvo lugar sobre la Ruta Nacional 143, frente a la champañera Bianchi. El conductor de un Toyota Corolla perdió el dominio del rodado en la denominada “curva de Bianchi” y salió descontrolado hacia donde se ubica la ciclovía, la que sorteó casi en el aire hasta terminar volcado sobre el alambrado de una propiedad contigua al camino de los ciclistas.
De acuerdo con la información oficial, la víctima –de 63 años– viajaba desde Mendoza hacia la provincia de Neuquén. El dosaje de alcohol, en este caso, arrojó resultados negativos. Como consecuencia del incidente, el hombre resultó ileso.