La CDC confirmó traslados y endureció restricciones ante el brote de ébola por la cepa Bundibugyo en África central.
El brote de ébola detectado en África central encendió la alarma internacional luego de que Estados Unidos confirmara la evacuación de varios ciudadanos expuestos al virus. La medida fue anunciada por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), que además endurecieron las restricciones de ingreso para viajeros provenientes de zonas afectadas.
La epidemia, declarada emergencia sanitaria internacional por la Organización Mundial de la Salud, afecta principalmente a la República Democrática del Congo y regiones fronterizas de Uganda. Hasta el momento se reportaron más de 300 casos sospechosos y al menos 137 muertes vinculadas a la cepa Bundibugyo, una variante poco frecuente y sin vacunas ni tratamientos aprobados.
Según autoridades sanitarias, la enfermedad se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados. Los síntomas incluyen fiebre, vómitos, debilidad extrema y hemorragias en los cuadros más graves.
Restricciones y monitoreo de casos en EEUU
Estados Unidos confirmó que un ciudadano norteamericano infectado durante tareas en el Congo fue trasladado a Alemania para recibir atención médica especializada. Además, otras seis personas consideradas de alto riesgo fueron evacuadas para observación y seguimiento sanitario.
La CDC anunció restricciones temporales para personas que hayan estado recientemente en la República Democrática del Congo, Uganda o Sudán del Sur. Durante los próximos 30 días, quienes no tengan ciudadanía estadounidense y hayan permanecido en esas regiones podrían enfrentar limitaciones de ingreso al país.
Las embajadas estadounidenses en los países afectados también suspendieron momentáneamente la emisión de visas, mientras se reforzaron controles sanitarios y protocolos de vigilancia epidemiológica.
La Organización Mundial de la Salud advirtió sobre la velocidad de propagación del brote y expresó preocupación por las dificultades para contenerlo en zonas atravesadas por conflictos armados y desplazamientos masivos de población.
Equipos médicos internacionales ya trabajan en la provincia de Ituri, considerada el epicentro del brote. Allí se desplegaron toneladas de suministros de emergencia y especialistas en rastreo de contactos, aislamiento y atención clínica intensiva.
La cepa Bundibugyo solo había protagonizado dos grandes brotes previos, en 2007 y 2012. Su tasa de mortalidad puede alcanzar el 50%, según estimaciones sanitarias internacionales.







