Economía: sufrimientos, “alivios” y elecciones

Tras un martes complicado por la publicación del índice de inflación de marzo (confirmando el “pico” de 4,7% preanunciado por el presidente Macri), el Gobierno nacional lanzó ayer un paquete de medidas económicas que busca –según el discurso oficial– contener los precios e impulsar el consumo. Este “mini plan” económico consta de cuatro módulos: precios y consumo; tarifas y servicios públicos; beneficios sociales y apoyo para las pymes.
En primer término, el Poder Ejecutivo estableció un acuerdo con 16 empresas para que 60 productos de la canasta básica (aceites, arroz, harinas, fideos, leche, yogur, yerba, entre otros) mantengan sus precios durante seis meses.
Por otra parte, incluye una red de descuentos de entre el 10% y el 25% y créditos para las 18 millones de personas que reciben beneficios de ANSES.
Asimismo, las tarifas de electricidad, gas y transporte no volverán a aumentar en lo que resta de año. En el caso de la luz, los dos aumentos anunciados para el resto de 2019 serán absorbidos por el Estado nacional.
Además, el Gobierno nacional abrirá la convocatoria para un nuevo llamado del Plan ProCreAr, para que 10.000 nuevas familias puedan acceder a su vivienda y se sumen a las 30.000 que ya escrituraron.
Finalmente, las pymes se verían beneficiadas con un nuevo plan de pagos de la AFIP para regularizar deudas tributarias vencidas, con una tasa menor a las de planes previos y un plazo mayor para cancelarlos, entre otras medidas.
Algunas cosas parecen haber cambiado con el tiempo y frente a la coyuntura en la lógica oficialista. Entre otras, se pasó del “hay que seguir remando sin llorarla” de Macri de hace algunas semanas al “llegó el momento de darle alivio a la gente” de ayer, y también la visión respecto al tan criticado “populismo”, ya que las medidas anunciadas, si no lo son, se le parecen bastante.
La mayoría de los analistas creen que estos cambios tienen mucho que ver con la cercanía de las elecciones. Habrá que ver si, con ellos, el votante retoma la confianza en el Gobierno o si, en cambio, lo sufrido hasta aquí es más fuerte que el pretendido “alivio” a la hora de emitir el sufragio.