Las turbulencias de la cotización del dólar informal, habituales en Argentina, nuevamente esta semana han sido protagonistas de las noticias económicas. Este viernes se alcanzó el récord absoluto de $218 por cada dólar en el mercado negro de divisas, disparándose otros 4 pesos. Es este su cuarto récord nominal consecutivo y acumula así una suba de $12 desde su mínimo mensual, anotado el pasado lunes 3 de enero, mientras que en la semana registra un ascenso de $8,50. Daniel Garro, economista, explicó a FM Vos (94.5) y Diario San Rafael lo que a su entender provocan estos movimientos en la cotización informal. “Esto era lógico que sucediera, por una cuestión estacional. Todos los diciembre existe una demanda extra de pesos producto del pago de aguinaldos y sueldos, y eso hace que el tipo de cambio se retraiga un poco. Sucede que después, con el correr del mes de enero, esos pesos vuelven al sistema y hacen presión nuevamente sobre el dólar. Desde el punto de vista estacional se potencia el problema que, en Argentina, tiene un carácter cultural. Nuestra historia demuestra que todas las crisis de tipo de cambio se manifiestan en enero o febrero. La economía argentina está muy complicada, no se ve la luz al final del túnel, y eso también colabora. Inicialmente lo que generaría algo de cambio, aunque de muy corto plazo, sería un acuerdo con el FMI. Pero tenemos un enorme déficit fiscal, que el Estado no puede financiar, y entonces emite. Parte de la solución sería reducir el gasto público, eso sería lo ideal, pero con la emisión, esos pesos llegan al público y el argentino con alguna capacidad de ahorro no quiere esos pesos, y para cubrirse inflacionariamente recurre a otra moneda, que generalmente es el dólar. En nuestro país esto es histórico. Si una va a Chile o Brasil, ve que la gente demanda pesos chilenos o reales, no quiere dólares. Los bancos centrales de esos países emiten, pero la gente quiere esos billetes y la inflación es más baja. En Argentina el Gobierno emite un billete que la gente no quiere. Si Argentina llega a un acuerdo con el FMI, lo único que lograremos será dilatar esos pagos y en cualquiera de los próximos dos gobiernos el país no podrá pagar la deuda e inevitablemente caeremos en default. El ministro Guzmán renegoció la deuda privada y pateó el problema para los próximos gobiernos, y si ahora logra el acuerdo con el Fondo, lo único que logrará es hacer lo mismo. El acuerdo con el FMI sirve para lograr que Alberto Fernández llegue al final de su mandato, pero no soluciona ningún problema de fondo, porque Argentina no hace los deberes para comenzar a corregir el problema y va camino con absoluta seguridad al default en alguno de los próximos dos gobiernos. El mundo ve esto, hace sus cuentas y la presión sobre el tipo de cambio es mayor”.







