Economista considera que las medidas tomadas por el Gobierno son inútiles para bajar la inflación

A pesar del congelamiento de precios de más de 1.400 productos ordenado por el Gobierno nacional hasta el 7 de enero, la inflación siguió su curso, alcanzando el 3,5% en el mes de octubre; el dólar paralelo no para de aumentar y las reservas del Banco Central sufren un claro impacto de toda la situación, pues se perderían más de 1.200 millones de dólares en reservas. Sobre esto opinó el economista Daniel Garro en diálogo con FM Vos (94.5) y Diario San Rafael.
La situación parece fuera de control, a pesar de las medidas decididas por el Ministerio de Economía. Garro considera que los datos mencionados eran “esperables” porque “el control de precios inicialmente no impactó en todo el mes completo, digamos que recién ahora va a poder ceder, cuando termine noviembre, un impacto definitivo”. “Lo que hay que comprender es que a lo largo de la historia de la humanidad, este tipo de cosas se han hecho muchas veces y nunca dieron resultado. La gran pregunta es ‘¿por qué ahora sí piensa el Gobierno que van a dar resultado?’”.
Recordó que economistas de alto prestigio han publicado bibliografía referida a esto, que asegura que se trata de medidas inconducentes. “Desde los Códigos de Hammurabi, pasando por los Edictos de Diocleciano, hasta ahora, los gobiernos han intentado controlar la inflación poniendo este tipo de controles y nunca jamás dio resultado, y si lo dieron, fue al principio y después no se puede controlar más, porque se necesitaría un ejército para poderlo controlar”, aseguró.
Explicó además que un control de precios significa establecer un precio máximo, es decir, que está por debajo de equilibrio de la oferta y la demanda, y eso implica que quien vende lo hace a pérdida, entonces lo que hace es sacarlo de góndola al producto, no lo vende, y escasea. Como ejemplo de esta situación, existe uno muy conocido: el dólar. Es que el dólar es una moneda que tiene control de precios, ya que existe el “dólar oficial”, que nadie puede comprar, es decir, que no existe. Cuando eso ocurre, aparecen los mercados negros o seminegros, como puede ser el “dólar bursátil”, porque son variantes, es “un tipo de cambio implícito”, y está el más típico de los paralelos que es el “blue” (que vale el doble). “Ese es el ejemplo de cómo un control de precios nunca va a funcionar, porque al precio que establece el Gobierno, el producto desaparece de la góndola y se lo puede conseguir siempre y cuando pague el precio real, si no, no lo consigue y si el Gobierno insiste con esa política, se queda sin ese producto. Hoy las reservas líquidas y netas son negativas, y que sean negativas significa que no son reservas. Lo que todos sospechamos es que ya esté utilizando los encajes de los depósitos en dólares de la gente”, advirtió.
Estas son medidas que no podrá utilizar durante mucho tiempo más, ya que se le han acabado las herramientas.