Educación sin miedo para los más chicos
La oficina argentina del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) lanzó una campaña para recordar a los adultos responsables de la crianza de niños, niñas y adolescentes que cualquier forma de violencia que se ejerza contra los más pequeños perjudica su salud física y emocional, el desarrollo cognitivo y la autoestima y dificulta las relaciones interpersonales en la infancia.
Se trata de la campaña #QueGaneElBuenTrato que tiene como objetivo promover las relaciones de confianza, respeto y afecto hacia los más pequeños. Según una investigación realizada por esa agencia de Naciones Unidas, el 59% de chicas y chicos cuyas edades oscilan entre 1 y 14 años experimentan prácticas violentas de crianza en sus hogares; mientras que el 42%, recibe castigo físico (incluye formas severas, como palizas y golpes con objetos) y el 51,7%, agresión psicológica (como gritos, amenazas, humillaciones). Además, el 11% de las mujeres de entre 15 y 49 años sufrieron violencia sexual durante su infancia.
Los datos son más que preocupantes y de ahí la importancia de generar conciencia sobre la necesidad de erradicar estas prácticas que atentan contra la dignidad y los derechos de los chicos. La infancia, vale recordar, es un período fundamental en el desarrollo de una persona y es por eso que el conjunto de la sociedad debe tener en claro que la educación de los niños siempre debe darse en un contexto de respeto y afecto, y que los golpes y amenazas dañan la autoestima de quienes se encuentran en esta etapa de la vida. Por ello, se deben desalentar todas aquellas prácticas que, con la excusa de formar el carácter de los más chicos, descargan violencia contra ellos.
Por ello, Unicef promueve modelos de crianza positiva y buen trato para que sean aplicados tanto en las familias como en las comunidades, a fin de que niñas, niños y adolescentes crezcan en un entorno de cuidado, respeto y formación, adaptados a la edad, al desarrollo, a las características y circunstancias de cada niña y niño respetando en todo momento sus derechos básicos.