Mientras se espera un nuevo reporte del IPC, los consumidores buscan alternativas. Desde ferias regionales hasta acuerdos de precios: qué estrategias aplicar para proteger el poder adquisitivo.
1. El mapa de las Ferias Populares No es novedad que los supermercados de cadena tienen costos fijos que se trasladan al precio final. En San Rafael y alrededores, las ferias de productores locales están ofreciendo hasta un 30% de ahorro en frutas y verduras de estación. Comprar lo que la tierra da en mayo (como cítricos o papas) es la primera regla de oro.
2. Adelanto de compras no perecederos Ante la volatilidad de precios, el «stockeo» inteligente sigue siendo el mejor plazo fijo. Priorizar productos de limpieza y alimentos secos ni bien se cobra el sueldo permite evitar los micro-aumentos que suelen aplicarse a mitad de mes.

3. Aprovechar los acuerdos locales Es fundamental seguir de cerca los convenios entre el Gobierno y las cámaras de comercio regionales. Muchos comercios de cercanía están manteniendo precios diferenciados en cortes específicos de carne y productos de canasta básica que no siempre se publicitan en las grandes cadenas.
4. Billeteras virtuales y reintegros Hoy el ahorro no solo está en el precio, sino en el medio de pago. Las promociones de los bancos y los reintegros de las billeteras digitales pueden significar un ahorro de hasta $15.000 mensuales si se planifican las compras según el día de la semana.
5. Revisión de servicios y abonos Mayo es un mes clave para revisar suscripciones automáticas. Muchas veces, un simple llamado para renegociar el plan de internet o de telefonía puede liberar un margen de dinero que parece pequeño, pero ayuda a equilibrar la balanza mensual.







