Un grupo de sanrafaelinos ex compañeros del nivel secundario, cursado en la escuela 9-003 Normal Superior, se reunió 50 años después de haber terminado sus estudios. Una de ellas, Beatriz Santa Rosa, brindó algunos detalles a través de FM Vos (94.5) y de Diario San Rafael, sobre lo que fue el reencuentro, sensaciones y emociones.
Gracias a lo que han sido los avances en las tecnologías de la información y la comunicación, actualmente es más sencillo encontrar personas y es por eso que este grupo de egresados del año 1972, logró juntarse y pasar un grato momento. “Han sido 50 años que pasaron sin darnos cuenta. Costó un poco reencontrarlos a aquellos compañeros que se fueron de la ciudad, pero la tecnología nos ayudó y logramos convocar a 12 compañeros que estaban afuera (Córdoba, Rosario, Tierra del Fuego, Comodoro, La Plata, San Luis, Mendoza), y todos se acercaron para este encuentro tan lindo que tuvimos”, dijo Santa Rosa.
La reunión fue en el edificio de la escuela Normal Superior, ya que consideraban que el reencuentro debía ser en la misma que los albergó durante tanto tiempo, que descubrió sus capacidades individuales y colectivas. “Allí recorrimos galerías y aulas corriendo, plenos de ansiedades, de risas, de picardía, travesuras pero también de muchos logros. Decidimos hacerlo en la escuela para poner en valor la educación que recibimos, el profesionalismo de los docentes que nos educaron, que nos formaron y por supuesto bajo la mirada estricta de nuestros hogares. Fue para nosotros algo muy lindo el llegar a nuestra escuela, encontrarnos con esas galerías, con la escalera en la que nos sacamos fotos cuando egresábamos y lo más bonito, fue que convocamos a la banda de música para refrescar nuestro paso por los desfiles en nuestras avenidas al son de sus acordes. Fue muy bonito, muy emocionante”, expresó y añadió que también fue un momento sensible por supuesto, el recordar a aquellos compañeros y docentes que perdieron la vida en los últimos 50 años.
A modo de agradecimiento por lo que el Normal hizo por ellos, decidieron donar una bandera de ceremonias en nombre del curso.
Luego de lo ocurrido, la idea es que las reuniones sigan esporádicamente. “Esto ha sido un cambio muy lindo en nuestras vidas, en nuestros corazones y el abrazo ha sido verdaderamente sincero y muy grande para todos”, concluyó Beatriz Santa Rosa.







