El alma detrás de escena: los talleres municipales ultiman detalles para la Fiesta de la Vendimia

En el marco de la realización de la Fiesta de la Vendimia existen varios actores que, en ocasiones, la gente pasa por alto pero son vitales para que todo salga de manera esencial. Entre ellos se encuentran los integrantes de los talleres municipales de actividades múltiples, encabezados por Mónica López, quienes tienen a su cargo la utilería y accesorios que complementan cada cuadro de esta celebración icónica.
“El grupo de profesores de los talleres municipales de actividades múltiples compone el equipo de utilería”, explicó López a Diario San Rafael y FM Vos 94.5, supervisora de esta área, que desempeña un papel crucial en la preparación y desarrollo de la fiesta. A tan solo un día de la Vendimia, ella y su equipo trabajan a contrarreloj para ultimar los detalles de una labor que comenzó semanas atrás. “Ya llevamos tres semanas trabajando. Estamos en la recta final, dando los toques finales a los trabajos”, detalla con entusiasmo.
El equipo que lidera López se ocupa tanto de la utilería mayor como de la menor, así como de los accesorios necesarios para los bailarines y personajes de los distintos cuadros. “La utilería hace un aporte etnográfico a todos los cuadros o casi todos los cuadros. Es un soporte importante”, señala, destacando la relevancia de su labor dentro de la narrativa visual de la fiesta.
Cuando se trata de la preparación, López explica que el proceso comienza una vez que el director del espectáculo define la historia y la línea argumental. “A partir de ahí, evaluamos las necesidades en cuanto a utilería para cada cuadro. Diseñamos las piezas y decidimos con qué materiales vamos a trabajar”, comentó. Una parte esencial del enfoque del equipo es el uso de materiales reciclados, una práctica que no solo optimiza los recursos, sino que también aporta creatividad y sostenibilidad al trabajo.
“Siempre tratamos de reciclar muchos trabajos anteriores. Vendimia tras Vendimia se van guardando materiales que podemos refaccionar, pintar o transformar en otras cosas. Aprovechamos estructuras de madera, caños, ruedas, cartón, papel, tela y materiales descartables”, relató subrayando la importancia de dar una segunda vida a los recursos. Este enfoque permite lograr resultados visualmente impactantes y funcionales. “Trabajamos con materiales livianos, fáciles de manejar, especialmente para la utilería mayor, que necesita desplazarse rápidamente en el escenario”, agregó.
El diseño de cada pieza tiene en cuenta aspectos prácticos, como el tiempo limitado que la utilería estará en escena y la necesidad de que sea fácil de manipular. “Cada año vamos creciendo y aprendiendo de la experiencia para que sean cosas prácticas, livianas y de fácil desplazamiento”, dice López. Esta atención al detalle permite que cada elemento cumpla su función sin entorpecer el desarrollo del espectáculo.
El equipo de utilería está compuesto por ocho personas, todas profesoras de los talleres municipales. “Yo soy la responsable, la jefa del equipo”, afirma López con humildad, destacando el esfuerzo colectivo. “Tengo la suerte de contar con un equipo maravilloso. Eso es muy importante”, añadió, reconociendo la dedicación de quienes la acompañan.
Pero el trabajo del equipo no termina con la creación de la utilería. Durante los ensayos, la función principal y la repetición, su labor continúa bajo el escenario, asistiendo a los bailarines y asegurándose de que cada pieza esté en su lugar. “Nuestra función no termina al realizar la utilería. Durante la fiesta trabajamos en el anfiteatro, bajo el escenario, ayudando a los bailarines a acomodar y devolver las cosas. Cada elemento tiene que estar en su lugar para que todo fluya”, explicó López. “Es un trabajo que requiere mucha coordinación, especialmente porque los bailarines necesitan cambiarse y moverse rápidamente”, añadió, destacando el dinamismo y la intensidad del detrás de escena.
El esfuerzo del equipo de utilería es un ejemplo claro de la cantidad de personas y talentos involucrados en la producción de la Fiesta de la Vendimia. “Somos muchas personas trabajando bajo el escenario. Es muy lindo ver el movimiento que hay aquí adentro”, comenta López, quien aprecia cada detalle de un trabajo que, aunque invisible para el público, es esencial para el éxito del espectáculo.
La Fiesta de la Vendimia, con su brillo y colorido, no sería la misma sin el aporte de estos héroes anónimos. Gracias a su creatividad, compromiso y pasión, cada cuadro cobra vida con una riqueza visual que complementa la destreza de los artistas en escena. Como dijo López, “la trastienda de la Vendimia tiene su magia, y ser parte de ella es un orgullo”
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