El arte de emprender con esperanza

Una pareja desarrolló una empresa exitosa mediante la venta de cactus

Cualquier proyecto tiene una razón de ser. A raíz de la necesidad imperiosa de una fuente de sustento familiar han nacido importantes emprendimientos que se han transformado en empresas exitosas. Susana Fantauzzi compartió con nuestro diario su corta historia en el mundo comercial, a través de una casa de cactus.

Susana y su esposo Francisco Vela se habían quedado sin trabajo, estaban atravesando un momento muy difícil, pensaban y buscaban una actividad para invertir y jugarse un “todo o nada”.

Un domingo estaban pensando cómo saldrían adelante y se encontraron un anuncio de una franquicia cordobesa dedicada a los cactus. “Era la una y media de la tarde y dijimos ‘vamos’”, relata Susana. El viaje fue largo, pero valdría el esfuerzo.

A las 8 y media de la mañana del otro día estaban en la puerta de aquel vivero en Córdoba, arriesgándose a emprender una actividad desconocida por completo para ellos.
Hablaron con la gente que vendía la franquicia y así arrancó la historia. “Llegamos a casa y el futuro era incierto, yo hasta ahí sólo conocía los cactus de Valle Grande”, expresó Fantauzzi.

Desde casa instalaron la venta de cactus, pero no vendían nada. Se preguntaron con Francisco: ¿Y si nos vamos a tomar unos mates a la rotonda y llevamos los cactus? Y así fue. Cargaron los cajones y ese día vendieron muchísimo. La gente les preguntaba dónde podían seguir comprando.

Un día Francisco tomó otro riesgo, salió y buscó un local. Eso los asustó mucho, ya que implicaba impuestos y gastos significativos. “Arriesguémonos”, propuso, y lo hicieron, ya que en la rotonda les iba realmente bien.

En tiempo récord la pareja lleva adelante la economía familiar gracias a las plantas de cactus, que en los últimos años han sido todo un boom. Quienes son amantes de las plantas y se encuentran con una variedad increíble de cactus injertados, no se resisten. Incluso hay personas que coleccionan diferentes especies.

“La gente busca variedades raras, novedades, nos ha sido muy rentable. Las suculentas y cactus son plantas muy nobles que con poco cuidado lucen muy bien. Estamos recontra agradecidos a Dios porque nos va realmente bien”, culminó Susana.