San Rafael fue sede durante el fin de semana del IV Encuentro Regional de Cuyo, una instancia clave de reflexión y trabajo conjunto que reunió a referentes de los Consejos Pastorales de distintas diócesis de la región.
La actividad se desarrolló en la Hostería de Villa Santa Clara de Atuel y convocó a más de 50 agentes pastorales, quienes junto a sus obispos compartieron tres jornadas de oración, diálogo y análisis en el marco de la etapa de implementación del proceso sinodal que impulsa la Iglesia.
Del encuentro participaron el arzobispo de Mendoza, monseñor Marcelo Colombo —quien además es presidente de la Conferencia Episcopal Argentina—, junto a monseñor Jorge Lozano, monseñor Mario Robles y monseñor Gustavo Larrazábal CMF por San Juan de Cuyo; monseñor Gabriel Barba por San Luis; y monseñor Marcelo Mazzitelli, administrador apostólico de San Rafael.

En este contexto, Colombo puso el acento en la necesidad de fortalecer los lazos comunitarios entre las distintas diócesis. “Es una gran alegría compartir con las diócesis hermanas de Cuyo este camino de reflexión sobre la misión de la Iglesia. Las distintas experiencias, búsquedas y proyectos nos han dado un horizonte fraternal y desafiante para reconocer fortalezas y debilidades, unirnos y ayudarnos unos a otros”, expresó.
El arzobispo destacó además que este proceso tiene continuidad en el tiempo y se consolida como una herramienta pastoral en la región. “Es un caminito que venimos realizando desde el Sínodo y en Cuyo ha venido para quedarse como un tiempo de reflexión y animación de la vida pastoral. Estamos en camino y nos sentimos bendecidos por Dios, atentos a sostenernos mutuamente en la misión, convencidos de que este proceso dará frutos de vida, santidad y espiritualidad”, afirmó.
Por su parte, los organizadores remarcaron la importancia de estos encuentros presenciales, especialmente en un contexto donde predominan las instancias virtuales. En ese sentido, señalaron que el espacio permitió afianzar vínculos, compartir experiencias y consolidar el trabajo conjunto entre las comunidades de Cuyo.
De esta manera, San Rafael volvió a ser punto de encuentro para el diálogo regional, en una instancia que combinó espiritualidad, reflexión y compromiso pastoral con mirada federal.







