El Atuel cierra 2025 con menos agua acumulada que el año anterior y el Diamante se mantiene en niveles similares

El cierre de 2025 deja un escenario dispar para las principales cuencas del sur mendocino. Mientras el Río Atuel muestra una caída marcada en el volumen de agua acumulada respecto del año pasado, el Río Diamante logra sostenerse en parámetros muy similares, aunque con señales de alerta en el caudal que ingresa.

En el Atuel a fines de 2024, los embalses de Valle Grande y El Nihuil acumulaban unos 216 hectómetros cúbicos, mientras que en la actualidad el volumen ronda los 163 hm³. de derrame por debajo de lo habitual.

En el Diamante, en cambio, el panorama es más estable en términos de reservas. Entre Agua del Toro y Los Reyunos, el año pasado se registraban 474 hm³ y hoy el acumulado alcanza los 488 hm³, una variación leve que permite sostener los niveles.

CAUDALES MUY BAJOS

El dato que genera mayor preocupación aparece al observar los caudales que están ingresando a las cuencas. En el caso del Atuel no se cuenta con un valor actualizado, pero su media histórica para esta época del año es de 58 metros cúbicos por segundo.

En el Diamante, la situación es más clara y más crítica: su promedio histórico es de 60 m³/s, pero actualmente ingresan apenas 26, incluso por debajo del pronóstico que estimaba unos 31,7.

Este comportamiento no es aislado. Otras cuencas de la provincia muestran la misma tendencia. El río Mendoza, cuya media histórica ronda los 93 m³/s, registra ingresos de apenas 39, mientras que el Tunuyán, con un promedio de 57, se mantiene en torno a los 32.

El patrón refuerza la señal de un año con aportes muy por debajo de lo normal en gran parte del territorio mendocino.

PRONÓSTICOS

De cara a la temporada de riego, los pronósticos ya anticipaban un escenario ajustado. Para el Atuel se espera un derrame equivalente al 73% de su media histórica, con unos 795 hectómetros cúbicos frente a una media de 1.088, lo que lo ubica dentro de una temporada calificada como de “sequía escasa”.

En el Diamante, las previsiones son aún más restrictivas: se proyecta apenas el 62% de la media, con un derrame estimado de 605 hm³ sobre un promedio histórico de 981, en un contexto de “sequía moderada”.