El servicio de transporte escolar en Mendoza ha comenzado el año con un incremento del 30 al 40% en sus tarifas. La medida, según explicó Diego Bonano, referente de la Cámara de Transportes Escolares de Mendoza, responde al incremento en los costos operativos, el mantenimiento de los vehículos y la inflación. “No es un aumento que buscamos, sino un reajuste forzado para poder seguir brindando el servicio”, indicó.
La situación del sector, según detalló Bonano a Diario San Rafael y FM Vos 94.5, sigue siendo crítica. “Los costos de los combustibles aumentan todos los meses, lo mismo pasa con los repuestos y el mantenimiento de los vehículos. A eso se suman impuestos y el costo de vida en general. Entonces, nos vemos obligados a trasladar esos aumentos a la tarifa”, explicó.
Según el referente, los costos del servicio están muy por debajo de lo que debería cobrarse para garantizar su sustentabilidad. “Nuestros colegas en Córdoba y San Luis arrancarán con tarifas de 130 mil pesos por alumno al mes, lo que refleja el verdadero costo del transporte escolar. Nosotros, sin embargo, ajustamos las tarifas a la realidad de los padres y fijamos una cuota inicial de 90 mil pesos por mes para el servicio completo y de 70 mil pesos para el medio viaje”, detalló.
Bonano también explicó que el transporte escolar no solo representa un ahorro económico, sino también de tiempo y desgaste de los vehículos particulares. “Si comparamos con lo que gastaría un padre en combustible para llevar a su hijo a la escuela, estaríamos hablando de un costo de entre 130 mil y 150 mil pesos mensuales, sin contar el mantenimiento del auto y el tiempo que implica”, señaló.
La problemática del sector no solo radica en los costos actuales, sino también en la dificultad para renovar las unidades. “En 2018, la ley de movilidad redujo la antigüedad permitida de los vehículos de 20 a 10 años. En ese momento, el dólar estaba a 27 pesos, pero hoy, con los valores actuales, nadie puede afrontar la compra de un nuevo vehículo para seguir en la actividad. El costo de renovación de una unidad ronda los 60 mil o 70 mil dólares, una cifra imposible de recuperar con estas tarifas”, afirmó.
Esta situación ha llevado a que muchos transportistas deban abandonar la actividad. “Muchos colegas se han quedado en el camino porque es inviable seguir con los costos actuales. Nosotros no trabajamos con turistas ni con clientes de alto poder adquisitivo, sino con familias comunes. Sin planes de renovación de unidades ni incentivos, el transporte escolar está siendo descuidado por completo”, criticó.
Bonano también destacó que el servicio es seguro y cumple un rol fundamental en la comunidad. “Tenemos un índice de accidentes cero en toda la provincia. Sin embargo, no hay apoyo ni siquiera en cuestiones básicas, como hacer respetar las paradas en las puertas de las escuelas o agilizar trámites administrativos. Hemos presentado proyectos para mejorar la logística del servicio, pero no se les ha dado curso”, lamentó.
Finalmente, reiteró que el sector enfrenta un futuro incierto. “Nosotros seguimos trabajando porque es nuestro medio de vida, pero con estos números no hay margen para la renovación ni para proyectar a largo plazo. Es un servicio esencial que está en riesgo”, concluyó.







