El Banco Central admite una mayor presión sobre la inflación en los próximos meses

El Banco Central admitió este jueves una mayor presión sobre los precios en los próximos meses, aunque espera que la «coordinación» por parte del Gobierno con los distintos sectores de la economía «permita que el proceso gradual de baja en la inflación continúe».

En su Informe de Política Monetaria, la autoridad monetaria reconoció que «hacia adelante algunos factores podrían ejercer presión sobre el proceso de formación de precios».

Entre esos factores, mencionó «la recuperación del precio relativo de los servicios, el avance de los acuerdos paritarios y la búsqueda de recomposición de los márgenes de comercialización minorista en algunos sectores».

Sin embargo, el BCRA dijo que «se espera que la coordinación de estas fuerzas por parte del Gobierno Nacional con los distintos sectores de la economía permita que el proceso gradual de baja en la inflación continúe».

La entidad que conduce Miguel Pesce destacó que «la inflación interanual mantuvo la trayectoria descendente en el tercer trimestre y se ubicó en 37,2% en octubre». Esto implicó una reducción de 16,6 puntos porcentuales respecto de los niveles observados en diciembre pasado. «La continuidad del proceso gradual de baja en la tasa de inflación coincidió con ciertas no linealidades y heterogeneidad entre rubros que conforman el IPC», dijo el BCRA.

Sobre esta dinámica de menor inflación, favorecida por la acotada volatilidad del tipo de cambio, la autoridad monetaria señaló que «influyeron, entre otras cosas, las medidas sanitarias de aislamiento y distanciamiento, los bajos niveles de consumo, el congelamiento de las tarifas de los servicios públicos y las políticas de administración de precios dispuestas por el Gobierno Nacional».

 

Un dólar competitivo y menor asistencia al Tesoro

 

Por otra parte, el BCRA aseguró que trabaja para «una nueva etapa» en la que el Gobierno nacional obtenga un mayor financiamiento en el mercado de capitales, que le permita reducir la asistencia con emisión monetaria, y en la que buscará mantener «un tipo de cambio real competitivo y estable».

Recordó dijo que en este marco, implementó una «armonización de tasas de interés» que incluyó la suba del costo de las operaciones de Pases Pasivos y de Leliqs a la vez que fijó un piso para la remuneración de los depósitos a plazo fijo.

El objetivo, afirmó el Central, es que la tasa de interés actúe «como instrumento de estabilización financiera y externa» y así «avanzar en la construcción de una curva de tasas de interés en pesos que facilite y fortalezca la operatoria en el mercado de capitales».

«Estas medidas permitirán apuntalar el comienzo de una nueva etapa, en la que el mercado de capitales local asuma una importancia creciente en la estrategia de financiamiento del sector público», aseguró el Banco Central.

«En este sentido y a partir de nuevas colocaciones de bonos en el mercado local, el Tesoro Nacional logró en octubre reducir en $125.780 millones la deuda contraída en concepto de adelantos transitorios con el BCRA y anunció que no hará uso de dicha línea en lo que resta del año», sostuvo el Central, que recordó que el Ministerio de Economía se comprometió cancelar los préstamos que recibió por parte del Central «por más del 110% de la totalidad de los vencimientos de capital e intereses pendientes en 2020».

Por otra parte, en cuanto a la política cambiaria, aseguró que mantendrá «una estrategia de corto plazo» para los atender los desequilibrios en el mercado cambiario con un «régimen cambiario de flotación administrada».

«Las regulaciones son un instrumento necesario para la coordinación de las decisiones individuales mientras se avanza en la mejora de la situación fiscal, externa y monetaria. Asimismo, se busca en el mediano plazo mantener regulaciones macroprudenciales compatibles con la dinamización de los flujos de capitales orientados a la economía real», agregó.

De todas formas, afirmó que «el nivel actual del tipo de cambio real se encuentra 3,3% por encima del promedio histórico registrado desde enero de 1997».

«Este nivel de tipo de cambio real es compatible con los saldos superavitarios del balance comercial y de la cuenta corriente, que permitirán avanzar en el fortalecimiento de las reservas internacionales», aseguró el banco.

Por último, en cuanto a la gestión de la cantidad de dinero en la economía, sostuvo que la Base Monetaria terminaría el año en un nivel equivalente a 8% del PIB, «lo cual representa un valor 0,5% por debajo del promedio para el período 2010-2019».

«Se considera que la gradual normalización de la economía, que permitió al Banco Central avanzar en la armonización de sus tasas de interés de política, y la existencia de un tipo de cambio real que se ubica en niveles adecuados, permiten prever un escenario con trayectorias consistentes para las tasas de interés, el tipo de cambio y la dinámica de los precios», concluyó el documento.