Uno de los objetivos planteados por la gestión de Rodolfo Suárez fue que en 2024 comience a construirse la represa “El Baqueano” sobre el río Diamante.
Se trata de la alternativa que se puso sobre la mesa tras la “caída” de Portezuelo del Viento. Han pasado 10 meses del año en curso y aún no se ha podido avanzar en el dique que promete culminar el sistema hidroeléctrico sobre el Río Diamante.

La “caída del gigante” proyecto malarguino, hizo aparecer a este embalse como la alternativa “más viable” de Portezuelo. La opción terminó en los anaqueles del Plan Nacional de Obras Hidroeléctricas y la actual gestión de Javier Milei no se muestra aún muy predispuesta a darle curso.
La “vedette” de las obras hídricas mendocinas se anunció con bombos y platillos. Se esperaba una inversión de 525 millones de dólares, que iban a ser parte de los 1.023 millones del resarcimiento por Portezuelo.
UN GLOBO QUE NO REMONTA VUELO
Incluso el ex gobernador Rodolfo Suárez había firmado un acuerdo con el Ministro de Economía Sergio Massa, para incorporar a El Baqueano al programa Nacional de Obras Hidroeléctricas, con un contrato de 15 años de compra de energía por parte de Cammesa.
Todo iba a generar un “círculo virtuoso” generando dólares para seguir avanzando en la construcción de diques en Mendoza.

EL cambio de gobierno nacional logró que el proyecto se “desinfle”. El propio Jefe de Gabinete de Ministros, Guillermo Francos, quien -en su último informe- le “bajó el precio” y señaló que se está «evaluando» la obra.
El propio Ministro de Infraestructura provincial, Natalio Mema, planteó la necesidad de saber quien va a comprar la energía para poder avanzar en la obra.
El proyecto está listo para avanzar y llamar a licitación, pero faltan “certezas” de que una vez que esté listo haya “repago”. Sin eso no habrá inversiones.
“Queremos hacerlo, pero todavía necesitamos certezas para llevarlo adelante”, remarcó Mema en sus declaraciones.







