El campo en Alvear: entre la incertidumbre climática y los desafíos económicos

El sector productivo de la región atraviesa un momento de alta vulnerabilidad. A la constante amenaza de las heladas y los vientos, se suman los graves problemas de rentabilidad que enfrentan los productores. Fernando Gauvron, presidente de la Específica de la Industria de la Cámara de Comercio de General Alvear, analizó la situación y destacó la falta de respuestas políticas concretas.
Gauvron, que se define como productor primario y secundario, reconoció que la época actual es la de mayor nerviosismo para los productores. «A pesar de un invierno sin grandes heladas, la subida de la temperatura ha acelerado la floración de frutales como el membrillo y el durazno, dejándolos expuestos a posibles heladas tardías», dijo en la entrevista que brindó a FM Vos 94.5
«Si bien el método de defensa contra las heladas solía ser la quema de combustibles, actualmente se utiliza el riego, un método más económico y que a su vez ayuda a las plantas a contrarrestar la escasez de agua, que es un problema muy grande en la zona», agregó.
Tormentas y falta de rentabilidad
La situación se agrava para aquellos productores que el año pasado sufrieron los estragos de las granizadas. Gauvron estimó que la recuperación de las fincas afectadas, como las de Real del Padre, llevará un mínimo de seis, siete años para que vuelvan a ser productivas.
El panorama económico es igualmente sombrío. El presidente de la Específica de la Industria de General Alvear identificó tres problemas claves. «Uno de ellos, es la carga fuerte impositiva. El precio final de un producto el 60 % se corresponde a impuestos. Esto, sumado al costo de la energía, hace que seamos la segunda o la tercera provincia más cara del país», sostuvo.
«Por otro lado, la entrada de productos como el durazno, que también se producen en la zona, genera una competencia desleal. Con la carga impositiva que tienen en Argentina, los productores locales no pueden competir», recalcó.
«Finalmente, incide la situación del país. La crisis económica, con la falta de ventas y el encarecimiento generalizado, impacta de lleno en la rentabilidad del sector», manifestó,
Falta de respuestas políticas para el sector
Por último, comentó que, a pesar de los constantes reclamos al gobierno provincial, la respuesta ha sido insuficiente. «Si bien hemos mantenido buena comunicación y muchas charlas para plantear nuestros problemas, las soluciones favorables para el sector han sido muy pocas o prácticamente nulas», aseguró.
En ese sentido, el productor lamentó que el sector siga en el mismo punto, a pesar de las promesas de soluciones. Concluyó que en el sur de Mendoza la situación es especialmente grave. «Somos siempre los últimos en recibir un montón de cosas. Desde el marco político no es que no haya cambios, hay cosas muy buenas que se han hecho, pero hay algunos que tienen que ser rápidos. Ante una traba que se impone, una fábrica no puede cambiar una matriz de producción de un día para el otro. El proceso entero para lograrlo tarda, al menos, cuatro años», cerró.