Octubre es el mes de concientización sobre el cáncer de mama, una campaña que busca promover los controles médicos y brindar información sobre una enfermedad cuya detección temprana puede mejorar significativamente las posibilidades de curación. En diálogo con Diario San Rafael y FM Vos 94.5, el especialista en obstetricia, ginecología y mastología Carlos Hugo Bittar García remarcó que la realización de estudios periódicos es fundamental, ya que no existen lesiones precursoras que permitan anticipar de manera general el desarrollo de esta patología.
“El mes de octubre no es el mes de la prevención del cáncer de mama, sino el mes de la concientización del cáncer de mama”, explicó el profesional. En ese sentido, señaló que la Organización Mundial de la Salud impulsa esta campaña, conocida como el “mes rosa”, con el 19 de octubre como una de sus fechas centrales.
Bittar García destacó que, a diferencia de otras enfermedades en las que pueden identificarse alteraciones previas, en el cáncer de mama no se cuenta con señales precursoras que permitan predecir de manera general su aparición. Por ese motivo, insistió en la importancia de realizar estudios de control sin esperar a que aparezcan síntomas.
“Los mastólogos insistimos en que hay que hacerse los controles periódicos”, sostuvo. Según explicó, esta estrategia se conoce como prevención secundaria y consiste en detectar la enfermedad en sus primeras etapas, cuando las posibilidades de tratamiento exitoso son mayores.
El especialista indicó que, de acuerdo con el criterio médico que sigue, se recomienda realizar la primera mamografía acompañada de una ecografía a los 35 años. Si ambos estudios presentan resultados normales, a partir de los 40 años corresponde efectuar una mamografía anual. La necesidad de complementar ese estudio con una ecografía dependerá de las características de cada caso.
En ese marco, aclaró que la mamografía continúa siendo el método de referencia para el rastreo del cáncer de mama. Si bien puede generar una molestia breve durante su realización, afirmó que no se trata de un estudio perjudicial para la salud.
Bittar García hizo especial hincapié en la necesidad de distinguir la función de la mamografía de la que cumple la ecografía. Esta última puede resultar útil para examinar con mayor detalle determinadas zonas cuando la mamografía presenta imágenes sospechosas o poco claras. En algunas situaciones específicas, también puede ser necesario recurrir a una resonancia magnética con contraste.
Sin embargo, remarcó que estos estudios complementarios no sustituyen al principal método de detección. “La ecografía, yo quiero que quede muy claro, no reemplaza de ninguna manera a la mamografía”, afirmó.
El profesional también se refirió a la frecuencia con la que aparece esta enfermedad. Explicó que, si todas las mujeres vivieran hasta los 80 años, aproximadamente una de cada ocho desarrollaría cáncer de mama a lo largo de su vida. No obstante, subrayó que un diagnóstico realizado en una etapa inicial puede modificar considerablemente el pronóstico.
“Si nosotros descubrimos un cáncer en estadio inicial, inicial que recién se inicia, por eso se llama prevención secundaria, hay una curación entre el 90 y el 95 por ciento”, señaló.
Por esa razón, la recomendación central es no postergar los controles y consultar con profesionales de la salud para determinar qué estudios corresponden según la edad y las características individuales.
En relación con los factores que pueden influir en el riesgo, Bittar García mencionó aspectos vinculados con la historia hormonal y reproductiva, como la edad de la primera menstruación, el momento del primer embarazo y la edad de la menopausia. También destacó la importancia de mantener un peso saludable, evitar el consumo de alcohol y no fumar, dentro de un estilo de vida que contribuya al cuidado general de la salud.
El especialista aclaró además que la ausencia de antecedentes familiares no significa que una persona esté libre de riesgo. “Entre el 75 y el 85% de los nuevos cánceres de mama no tiene ningún antecedente familiar”, afirmó. Por lo tanto, contar con familiares que hayan atravesado la enfermedad es un dato importante para la evaluación médica, pero no es una condición necesaria para que aparezca.
Los hombres también deben prestar atención
Durante la entrevista, Bittar García recordó que, aunque el cáncer de mama afecta principalmente a las mujeres, también puede presentarse en los hombres. Según indicó, los casos masculinos representan alrededor del 1 al 2% del total.
En ese sentido, recomendó que los varones consulten ante la aparición de dolor, molestias o endurecimientos en la zona mamaria, especialmente si se advierten cambios en el pezón. Algunas medicaciones utilizadas para tratar problemas de próstata pueden producir un aumento del tejido mamario, conocido como ginecomastia, pero es importante que un profesional evalúe cada situación para determinar su causa y descartar otras patologías.
“En ese caso tiene que consultar”, enfatizó, al referirse a los hombres que detecten alteraciones en esa zona del cuerpo.
Finalmente, el especialista recordó la importancia de sostener las acciones de concientización durante todo el año y de aprovechar las instancias informativas para despejar dudas sobre los controles. En ese marco, mencionó una charla abierta prevista para el lunes 19 de octubre, a las 10, en el IES del Atuel, con el objetivo de seguir difundiendo información sobre el cáncer de mama y la relevancia de su detección temprana.
El mensaje principal, concluyó, es que los controles periódicos no deben depender de la presencia de síntomas ni de los antecedentes familiares. La consulta médica y los estudios indicados para cada edad son herramientas esenciales para detectar la enfermedad a tiempo.


