Según el último informe del Consejo Empresario Mendocino (CEM), con datos oficiales, la deuda total de Mendoza asciende a $688.415 millones de dólares. La deuda total de la administración central es hoy un 45% menor que la registrada en diciembre de 2014 y un 63% inferior que la vigente a fines de 2020.
La misma comparación en dólares estima que la deuda es un 43% menor a la de diciembre de 2014 que llegaba a los 1.323 millones y 61% menor que en 2017 cuando rozó los 2 mil millones (1.924) de la moneda estadounidense.
«Este informe es otro estudio de los tantos que realiza periódicamente el CEM. El mismo da cuenta de la deuda pública de la provincia en el contexto de las finanzas públicas de Mendoza. El desempeño de la deuda siempre debe analizarse en términos reales y no nominales, por eso se mide en pesos y en dólares. La conclusión más importante que arrojó el estudio es que la misma se redujo casi a la mitad en comparación con el 2014. En 2017, cuando rozó los 2 mil millones de dólares, alcanzó su máximo. En el 2015 el déficit fiscal corriente y operativo fue muy significativo», aseguró ante los micrófonos de FM Vos 94.5 Gustavo Rivarola, economista y asesor del Consejo Empresario Mendocino.
«Por ello, se declaró a través de la ley 8833 la emergencia administrativa, fiscal y financiera del Estado provincial para los años 2016 y 2017. Allí es cuando el déficit fiscal se empieza a corregir y en el 2018 se logra un equilibrio financiero. Hoy, los recursos del Estado alcanzan para pagar los gastos corrientes y de capital. Es decir, que la provincia hoy no precisa endeudarse salvo que lo decida por cuestiones operativas. Endeudarse no es bueno ni malo per se. Es razonable tomar deuda si contribuye a financiar proyectos que permitan impulsar el desarrollo provincial y mejorar el bienestar de la población. Es nocivo si financia inversiones de baja rentabilidad social o si, como ocurrió tiempo atrás, se usa para financiar gastos corrientes», diferenció.
Luego, indicó cómo está compuesta la deuda pública actual de la provincia. «La deuda consolidada de la provincia es de 693 millones de dólares, unos 100 millones de la misma está nominada en pesos, mientras que el resto está fijado en la moneda estadounidense. Este último componente a la vez se divide en dos. Unos 400 millones se corresponden al Bono Mendoza 2029, mientras que los otros 190 millones son pasivos habituales que asume el gobierno provincial o créditos que se toman a través de bancos internacionales como el BID. Este tramo de la deuda es lo que se aplica a programas de desarrollo», especificó Rivarola.
«La deuda pública provincial es sostenible, pues la dinámica y razonabilidad de la política fiscal actual permite afrontar los pagos de los servicios de deuda sin sobresaltos. Hoy la deuda pública es significativamente más baja que años atrás y, además, la provincia tiene calzados en dólares los pagos del bono Mendoza 2029. Representa 365 dólares por habitante», destacó.
Finalmente, y en relación a estos datos brindados, el economista se refirió a la presentación que hizo Javier Milei del presupuesto 2025. «En términos conceptuales, el CEM está convencido de que el sector privado tiene que crecer, porque es el motor para la generación de riqueza. En los últimos años el sector público se agrandó a dispensa del sector privado. En ese sentido, cualquier cambio de tendencia lo vemos positivo. El Estado debe reducir su peso e impulsar el crecimiento mediante la reducción de las cargas impositivas y desregulaciones que permitan fortalecer a los sectores productivos. Por otra parte, desde el 2016 Mendoza empezó un trabajo clave de austeridad fiscal. Este trabajo se evidencia en la reducción de la deuda y el gasto público. La provincia todo este trabajo lo comenzó a hacer antes que la Nación», concluyó.







