El Centro de Desarrollo Vitícola de San Rafael advirtió sobre la importancia de implementar estrategias post-cosecha para garantizar la calidad del vino, especialmente tras una temporada marcada por lluvias.
Las precipitaciones durante la cosecha pueden alterar el proceso de vinificación, por lo que los productores deben tomar decisiones acertadas para evitar cambios en el producto final.
En este sentido, los especialistas recomendaron prestar especial atención a dos factores clave, uno de ellos el monitoreo de la fermentación: “Es esencial controlar que la fermentación se desarrolle correctamente, sin interferencias que puedan comprometer la calidad del vino”, explican.
Respeto de los tiempos de maceración indican que “no se debe apresurar este proceso permite que las uvas liberen todas sus propiedades esenciales, contribuyendo a un mejor resultado final”.
“Cada vendimia presenta nuevos desafíos, y este año no ha sido la excepción. Por ello, los productores deben mantenerse atentos a las condiciones climáticas y adaptar sus estrategias post-cosecha para asegurar un vino de excelencia”, indicaron.







