El Club IKA avanza en el sueño de la sede propia: riego, arbolado y trabajo a pulmón

El sueño de la sede propia del Club IKA San Rafael empieza a tomar forma en su terreno de calle Ortubia, entre Rawson y el colegio Santa Teresita. Lejos de quedarse en los papeles, la comisión y sus asociados vienen poniendo manos a la obra para transformar el lote en un espacio cada vez más cuidado y funcional.

En esta nueva etapa de trabajo, y ya contando con la conexión de agua, se realizó el zanjeo perimetral y se instaló el sistema de riego por goteo, una mejora clave para poder mantener en buen estado el predio y acompañar el crecimiento del arbolado.

El fin de semana siguieron trabajando: socios y colaboradores plantaron estacas de Crataegus en todo el perímetro del terreno, comenzando a delinear lo que en el futuro será una cortina verde que dará identidad, sombra y abrigo al espacio del club.

Este lote lo cedió en junior el intendente Omar Félix a las autoridades del Club IKA San Rafael, con el objetivo de que allí se construya su sede definitiva. La idea es que el lugar no solo sea punto de encuentro para socios y amantes de los clásicos, sino también un espacio abierto para capacitaciones, reuniones y distintos eventos destinados a la comunidad en general.

Paso a paso, con trabajo sostenido y mucha pasión, el Club IKA va haciendo realidad un proyecto que nació como sueño y que, cada fin de semana de trabajo en el lote, se vuelve un poco más real.