El Club IKA cerró el año con una travesía 4×4 recreativa en el paraje Los Toldos

La actividad reunió a integrantes de San Rafael y Malargüe en un recorrido sin fines competitivos, enfocado en el disfrute del paisaje, la convivencia y el contacto con las familias del lugar. Participaron alrededor de 35 personas y la salida sirvió como cierre de un año intenso para la institución.
El Club IKA despidió el año con una travesía 4×4 de carácter recreativo que tuvo como destino el paraje Los Toldos, una zona poco conocida para muchos sanrafaelinos y ubicada en un entorno natural de gran belleza. La actividad se realizó hace dos fines de semana y contó con la participación de integrantes del club local junto a la agrupación Fuera de Ruta Malargüe, en una salida pensada especialmente para bajar el ritmo luego de un calendario cargado de competencias y exigencias.
En diálogo con Diario San Rafael y FM Vos 94.5, el presidente del Club IKA, Gerónimo Magnenat, destacó el valor del lugar elegido y el espíritu que tuvo la travesía. “La verdad que es un lugar muy bonito, nosotros fuimos a la zona del Arroyo de los caballos, que te desviás un poquitito antes de llegar a Los Toldos, como tomando la ruta que une Malargüe con Alvear, y es un lugar de mucha agua, mucha vegetación, muy verde, ideal para pasar un fin de semana con amigos”, señaló.
La salida se organizó de manera conjunta con el grupo Fuera de Ruta Malargüe, una agrupación similar al Club IKA, con la que se coordinaron puntos de encuentro y logística. “Habíamos hecho la propuesta con los chicos de Fuera de Ruta Malargüe, juntamos varios vehículos y varias personas. Ellos salieron desde Malargüe y pusimos un punto de encuentro para reunirnos directamente en el lugar”, explicó Magnenat.
A diferencia de otras actividades que realiza el club durante el año, esta travesía no tuvo carácter competitivo ni cronogramas exigentes. “Es una de las salidas más tranquilas que hacemos en el año. Tratamos de relajarnos, de no volvernos muy locos y disfrutar días tranquilos, sin tanto trajín como nos generan los rallys y los primes que hacemos durante el año”, afirmó. En ese sentido, agregó que el objetivo fue aprovechar la paz del entorno y las vistas del lugar, priorizando la experiencia colectiva por sobre cualquier desafío técnico.
El acceso a la zona implicó transitar caminos de ripio y rutas que suelen presentar complicaciones. Magnenat reconoció que el estado de los caminos obliga a extremar cuidados. “Hay una ruta que normalmente está mala, nosotros teníamos la posibilidad de ir por otros sectores, pero optamos por un camino que ya conocíamos, sobre todo porque salimos el viernes a la noche y no queríamos hacer cosas nuevas en la oscuridad”, comentó. Además, remarcó que “como toda ruta de ripio, el mal estado se arrucha, así que es cuestión de bajarle un poquito las libras a las ruedas y avanzar tranquilo para que no sufra tanto el vehículo”.

El grupo partió el viernes a las 8 de la noche y llegó cerca de las 12, luego de realizar el recorrido con varias paradas. “Es un trayecto para hacerlo en unas 2 horas, pero fuimos muy tranquilos y llegamos a la medianoche para armar el campamento”, relató el presidente del club. En ese punto, destacó el aporte de algunos integrantes que se encargaron de la iluminación y el equipamiento. “Tenemos gente que lleva todo lo que es luminaria, así que el campamento quedó hermoso”, sostuvo.
Uno de los aspectos más valorados de la experiencia fue el contacto con las familias del lugar, en especial con la familia Mola, con quienes el club mantiene una relación de varios años. “Siempre nos han invitado y nos reciben de la mejor manera. Este año nos contactamos con ellos porque éramos alrededor de 35 personas y hacía falta espacio para armar el campamento”, explicó Magnenat. La hospitalidad fue total. “Nos recibieron espectacular, comimos chivos y nos sentimos como en casa”, aseguró.
El clima también acompañó durante el fin de semana, permitiendo disfrutar plenamente del entorno natural. “El tiempo fue espectacular. Hubo una tormenta cuando estábamos saliendo, pero a nosotros no nos llegó, y el sábado las nubes nos esquivaron”, contó. Incluso, los participantes pudieron refrescarse en el arroyo. “Nos estuvimos bañando en un arroyo con una cascada hermosa, es un lugar realmente muy bonito”, agregó.
En cuanto a la realidad del paraje, Magnenat comentó que en Los Toldos viven alrededor de 35 familias y que la zona cuenta con una posta sanitaria que brinda atención a los pobladores. “A unos 1.000 metros del lugar donde estábamos hay una posta sanitaria que utilizan todas las familias cuando necesitan atención”, indicó.
La travesía significó un cierre simbólico para el Club IKA, luego de un año cargado de actividades. “Fue una salidita para finalizar el año de la mejor manera y arrancar el 2026 con todas las energías”, resumió Magnenat. Finalmente, agradeció el acompañamiento de los medios locales. “Les agradecemos a ustedes porque nos dieron cobertura durante todo el año con nuestras actividades, y también un saludo grande a todos los oyentes, deseándoles un feliz 2026”, concluyó.