El Club Lechero cumplió cinco años

El 11 de julio de 2014 nacía una de las organizaciones más valoradas de San Rafael por sus actividades solidarias, que llegan a amplios sectores del departamento. Sobre la actualidad de la entidad, desde FM Vos (91.5) y Diario San Rafael dialogamos con Gabriela Millán, una de sus voluntarias.
La intención de la asociación sin fines de lucro Club Lechero es juntar leche –como su nombre lo indica– para personas, especialmente niños, que tienen necesidades económicas y por lo tanto les cuesta alcanzar ese bien tan saludable.
Millán relató que todo surgió de un amigo que llevaba adelante un club similar en Córdoba, quien le transmitió la idea. Con un grupo de amigas y sus hijas decidió emprenderla, sumando lentamente más corazones solidarios. “Encontramos gente con una capacidad de trabajo impresionante y sin ánimo de conseguir más que las ‘gracias’ y la tremenda sonrisa de un niño”, destacó. El primer mes juntaron 40 litros de leche, de los cuales la mitad los donó la mamá de Gabriela. En la actualidad, pueden llegar a alcanzar los 1.500 litros, que después son repartidos a diferentes merenderos, hogares y refugios de San Rafael.
“Cuando hablo de vínculo, de amor, no es ‘asistencialismo’, es simplemente el comienzo de algo. Cuando a un niño le das una taza de leche caliente, es emocionante la sonrisa que despierta. Al mes siguiente te vuelve a ver y te vuelve a entregar una sonrisa y te convertís en alguien cercano para esa criatura, por eso es que me emociona muchísimo”, dijo.
Las donaciones anónimas son enormes, pero además hay jubilados, amas de casa, trabajadores de diversos rubros. Se pide leche en muchas escuelas y en múltiples organismos, como AFIP, la DGI o el Juzgado, entre otros. “Hay grupos de amigos que se juntan y dicen ‘para recordar a alguien fallecido, hagamos una donación al Club Lechero. Esas cosas son muy lindas de destacar”, señaló, y agregó que a veces ocurren cosas fantásticas, como que médicos vayan gratis a revisar a los chicos de los merenderos. “Esas cosas me alimentan mucho el alma, porque suele haber mucho niño enfermo, en tanto frío, y que de repente un médico caiga con medicamentos, una frazada o un bizcochuelo me llena de orgullo”, expresó.
Quien desee sumarse a las donaciones, puede contactarse con ellos a través de redes sociales. Estas se entregan después en la esquina de Olascoaga y Alem o en Almirante Brown 1367, o algún voluntario pasa a recogerlas. Principalmente, necesitan leche larga vida, ya sea descremada o entera, a lo que se pueden sumar medias de lana, guantes, cereales o cacao en polvo.