La llegada del frío obliga a muchas familias sanrafaelinas a revisar sus opciones de calefacción. El incremento sostenido en las tarifas de electricidad y gas natural, que comenzó a notarse con fuerza desde inicios del año pasado, ha generado un replanteo en los hogares a la hora de combatir las bajas temperaturas. En ese contexto, la leña vuelve a posicionarse como una alternativa buscada, aunque no exenta de su propio encarecimiento. Así lo explicó Silvana Prado, propietaria de la leñera El Colorado, quien dialogó con Diario San Rafael y FM Vos 94.5 sobre el comportamiento del mercado, el perfil de consumo y los desafíos logísticos del sector.
“Todavía no empieza el invierno y realmente tenemos un otoño cálido, así que no ha sido mucho el movimiento de la leña, pero sí, mucha gente consulta y va viendo cómo se va a preparar”, indicó Prado, remarcando que hay una planificación previa por parte de los consumidores que, ante el nuevo escenario tarifario, buscan anticiparse al invierno.
El repunte de la demanda ya se hizo sentir en la temporada pasada, cuando el impacto del aumento en las tarifas comenzó a trasladarse a la vida cotidiana. “El año pasado se trabajó muy bien con la leña”, aseguró la comerciante, quien destacó que muchas personas comenzaron a optar por esta fuente tradicional de energía frente al encarecimiento de otras opciones. Sin embargo, ese aumento de la demanda no fue gratis: “El kilo de leña de algarrobo hoy está a 280 pesos”, señaló. La misma unidad costaba entre 140 y 150 pesos al iniciar la temporada anterior y terminó el invierno en 180 pesos, lo que evidencia que el precio se duplicó en apenas doce meses.
La leñera El Colorado se especializa exclusivamente en algarrobo y en atados de tabla de álamo, productos elegidos por su duración y poder calórico. A pesar del aumento de precios, la empresaria explicó que el valor no se define estrictamente por la estacionalidad. “Más o menos. En realidad los porcentajes que suben no son tanto, pero se mueve todo el año porque se trabaja con mucha gente y es una de las cosas. El combustible y la gente son las dos cosas que hacen que se aumente”, afirmó.
Además, explicó que el abastecimiento de leña está condicionado por factores climáticos y laborales. “En verano nadie quiere ir al campo. Así que el que va a cortar leña en verano, bueno, te pide más”, explicó, remarcando cómo las altas temperaturas y las condiciones del trabajo rural influyen en el precio final del producto.
El costo mensual para una familia que elige calefaccionarse con leña tampoco resulta menor. Según los cálculos realizados durante la entrevista, el consumo promedio mensual se ubica entre 500 y 700 kilos. “Más o menos la gente por mes consume entre 500 y 700 kilos de leña”, indicó Prado, aunque aclaró que depende del tamaño de la vivienda, el uso que se le dé a la estufa y la cantidad de personas en el hogar. Con los precios actuales, eso equivale a un gasto de entre 140 mil y casi 200 mil pesos por mes.
Aun así, Prado identificó una ventaja comparativa respecto de otras fuentes: “La leña permite ir midiendo el consumo”, aseguró, señalando que el uso de estufas a leña suele ser más racional. “Yo conozco mucha gente que tiene también gas y los aires y tienen el problema de que se quedó tu hijo en la casa, vos te fuiste a trabajar, tu señora, el nene quedó, salió y dejó el aire prendido. En cambio, la estufa a leña nadie la quiere prender en la mañana si todos se van a trabajar. Un adolescente es muy raro que te prenda la estufa”, graficó.
En cuanto a las características de la leña que más se vende, la empresaria explicó que los nuevos formatos de estufas también modificaron el tipo de producto que se demanda. “Han salido muchas medidas de salamandra de esas nuevas, así que los cortes son así. Y no, ya el tronco así, grande, la gente lo delimitó”, comentó.
Con un mercado en pleno movimiento y una demanda que podría incrementarse en las próximas semanas a medida que las temperaturas bajen, los comerciantes del rubro se preparan para un invierno que, aunque todavía no comenzó con fuerza, ya presenta signos de ser complejo para el bolsillo de los hogares sanrafaelinos.







