En un panorama político marcado por tensiones legislativas y negociaciones complejas, el periodista y consultor político Ignacio Zuleta compartió con Diario San Rafael y FM Vos 94.5 una mirada integral sobre el escenario que atraviesa el gobierno nacional. En el centro de su análisis, Zuleta relativizó la noción de crisis institucional planteada desde sectores oficiales, señalando que “lo que vaya a ocurrir no podemos saberlo porque los hechos se anudan de acuerdo con el contexto en que se producen”.
Zuleta remarcó que el hecho central no fue una cuestión de voluntad política aislada, sino la caída de las delegaciones de facultades extraordinarias que el Congreso había otorgado al Ejecutivo: “Acá lo que ha ocurrido, más que la voluntad de cada uno de actuar para un lado o para el otro, es que el 9 de julio, donde la Argentina festeja el Día de la Independencia, fue una fecha que produjo otros hechos de independencia. Una, cayó la delegación de facultades que el Congreso de la Nación le había dado al gobierno hace un año para tomar decisiones ejecutivas con decretos, sin necesidad de la discusión parlamentaria. Esto es fundamental, eso es lo que ha pasado”.
Sobre las denuncias oficiales que calificaron la sesión del Congreso del jueves, donde se aprobó un aumento a los jubilados y la emergencia en discapacidad entre otras leyes, como un golpe institucional Zuleta fue categórico: “El gobierno dramatiza como si fuera una gran tragedia, pero quien conoce a este gobierno sabe que va a ir buscando, negociando con los gobernadores, con los legisladores…”. Explicó que las relaciones entre el gobierno y las provincias son más armoniosas de lo que aparentan: “El gobierno mantiene una relación con los gobernadores, con los partidos políticos, con las corporaciones empresarias, con distintos sectores de la vida pública, una relación muy armónica”.
El especialista también abordó el tema del poder de negociación y la aparente pérdida de control legislativo del oficialismo. Afirmó que “el gobierno simula una intransigencia en aquellos temas en que necesita ser intransigente, porque el gobierno tiene una agenda en la cual quiere demostrar a los mercados financieros, de los cuales cree reprender, que es intransigente frente a la oposición que demanda más gasto para mantener lo que ellos llaman el déficit fiscal, que en realidad es una declaración de default para no pagar las deudas, porque el dinero que recaude el gobierno por la ley de combustibles o para los fideicomisos que fueron constituidos por él, el Gobierno se lo está quedando para ponerlos en el balance como un activo y no se lo traslada a las provincias que es la justificación por la que se recaude esa plata. El gobierno tiene una relación de negociación permanente con el Congreso”.
Desde su perspectiva, lo sucedido en el Congreso lejos está de significar una derrota absoluta: “Para el gobierno es una afirmación de su autoridad. Algunos están de acuerdo, algunos les gusta, otros no. Yo relativizo mucho la idea de la derrota del gobierno. Obviamente que a superficie no es lo que el gobierno quería, pero el gobierno ha mantenido y mantiene una relación con los legisladores y con el Congreso. Y es lo que está pasando en la Argentina. Si uno va a su dialéctica de triunfo y derrota, cree que es un país en guerra. Y no lo es, es un país pacífico que está transitando una coyuntura electoral donde cada uno toma posiciones”.
Zuleta también subrayó que el actual gobierno es un “gobierno de minoría”, el más débil que ha tenido la Argentina en lo que va del siglo: “Es el gobierno más débil que ha tenido la Argentina en lo que va del siglo, en donde todos los gobiernos salvo el de Alberto Fernández han sido gobiernos de minoría”. Comparó incluso con gestiones anteriores: “Macri fue minoría en las dos cámaras y este lo es también. Kirchner perdió las elecciones con Menem y entró con Duhalde al gobierno. Macri fue minoría en las dos Cámaras y Milei tiene 29 puntos de la primera vuelta electoral y gobierna con el elenco de Cambiemos, con los ministros de Macri, los programas de Macri, el apoyo de un sector importante del radicalismo”.
Consultado sobre el impacto económico que podría generar esta coyuntura, Zuleta no dudó en admitir que “claro que lo tiene, cómo no lo va a tener. Pero es obvio porque estamos ante un proceso electoral”. Añadió que “cada vez que hay un proceso electoral acá y en cualquier país del mundo se produce una conmoción en el mundo económico porque la política es la que controla la economía. La política produce el principal combustible de la economía, que es la confianza”.
Puso énfasis en el DNU 70/2023, considerado clave por el oficialismo: “El gobierno vive del favor de esos sectores. El gobierno depende de que siga vigente el decreto DNU 70 del año 2023, que es el que permitió todas las medidas que el gobierno se enorgullece. Ese decreto, ese DNU, fue derogado en el Senado, pero mantiene vigencia en la Cámara de Diputados. Todo lo que hace el gobierno es para que no se le junte al Congreso y le derogue ese decreto”.
Respecto a la serie de leyes aprobadas en el Senado, incluyendo reformas previsionales y la emergencia en discapacidad, Zuleta explicó: “De las siete leyes que le sacaron ocho, si uno suma la insistencia al veto de los fondos para la inundación de Bahía Blanca, de las siete leyes, es la única que no tuvo dos tercios de los votos en el Senado. Todas las demás tuvieron dos tercios. ¿Qué quiere decir? Que si Milei las veta, el Congreso puede llegar a tener dos tercios para insistir. La moratoria, si lo miran los números de la votación, no llegan a los dos tercios. Es probable que si Milei veta el veto funcione”.
Por otro lado, el analista hizo un paralelismo entre la situación actual y el final de la gestión de Mauricio Macri: “Lo que al gobierno más le molesta es como le pasó a Macri. La crisis de Macri el año 2017-18 se produce cuando el Congreso le impone una nueva fórmula jubilatoria y eso impacta en los organismos de crédito, los acreedores y los observadores financieros que entienden que el gasto social y especialmente el gasto previsional es el gran pasivo de la economía argentina”.
Además, opinó sobre la interna dentro del oficialismo, en particular la tensión entre Patricia Bullrich y la vicepresidenta Victoria Villarruel: “El gobierno es un gobierno que no tiene respaldo político, no tiene partido. La Libertad Avanza no existe, es un grupo de WhatsApp. Cualquier anécdota de disidencia entre distintos dirigentes es obvia. No le voy a pedir al gobierno ni le voy a pedir poder porque no tiene, no le voy a pedir respaldo político porque no lo tiene, no me hagan imaginar que es una fuerza mayoritaria de la Argentina, es un grupo de interés y bueno, se comporta con eso”.
Finalmente, Zuleta reflexionó sobre el estado actual del peronismo: “El peronismo ha perdido el control del Senado que lo tenía desde el año 73. El peronismo por no tener jefe ha ido desapareciendo, el peronismo tiene hoy cuatro gobernadores que le responden. Toda la pelea que sabemos que existe entre sectores del cristinismo y con otros peronismos ha logrado un proceso de unidad y con ese proceso de unidad están con una fuerza que una capacidad de competencia, por lo menos en la Provincia de Buenos Aires que es un compromiso muy fuerte para el gobierno para ser muy difícil ganarle. Si le ganan le van a ganar por poquito. Hay unidad porque hay experiencia, el peronismo sabe que si se une ganan. Lo lograron en 2019, allí ganaron porque se unieron, durante 10 años cuando apareció la renovación de Massa perdieron porque se dividieron. Eso es física política”.







