El cooperativismo vitivinícola gana protagonismo y alerta por cambios en la normativa del Instituto Nacional de Vitivinicultura

El aporte del sistema cooperativo al Producto Bruto Geográfico provincial, la situación de los pequeños productores y la polémica por la modificación del CIU fueron los ejes analizados por la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas de Mendoza.

El reciente dato que ubicó al cooperativismo vitivinícola con un aporte del 3,4% al Producto Bruto Geográfico de Mendoza reavivó el debate sobre el peso real del sector en la economía provincial. Desde la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas (ACOVI) destacaron la importancia del modelo asociativo, tanto por su capacidad de sostener a miles de productores como por el rol estratégico que cumple en la estructura económica mendocina. Además, expresaron preocupación por las recientes modificaciones impulsadas por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), especialmente en torno al CIU, el certificado que acredita la procedencia y propiedad de la uva.

Consultado por FM Vos 94.5, el presidente de ACOVI, Fabián Ruggeri, analizó el escenario actual y subrayó que el dato sobre el aporte económico del cooperativismo no hizo más que confirmar algo que era reconocido dentro del sector, pero que ahora se evidencia con mayor claridad. En ese sentido, detalló que “entendíamos que el sistema cooperativo era importante dentro de la provincia de Mendoza, pero cuando lo ves en números realmente es contundente”.

El dirigente destacó que el sistema cooperativo vitivinícola tiene un peso incluso superior al de otros rubros económicos relevantes. “Cuando comparás, nosotros como un sistema cooperativo dentro de una actividad que es la vitivinícola con otras actividades productivas de la provincia, estamos un poquito por arriba de esas actividades”, afirmó.

La eliminación del CIU genera preocupación por la pérdida de información sobre la propiedad de la uva

Actualmente, ACOVI está conformada por 32 cooperativas, de las cuales 31 son primarias y 1 corresponde a segundo grado, FECOVITA. Ruggeri describió al sistema cooperativo como una herramienta indispensable para enfrentar un contexto que el sector vitivinícola arrastra desde hace años. En este sentido, enfatizó: “Hemos encontrado en el cooperativismo la forma societaria o la forma de asociación para poder producir y llegar al mercado en forma conjunta”, agregando que “estamos totalmente convencidos de que los productores que no están dentro del sistema cooperativo deben buscar una forma societaria, una forma de asociatividad”.

Para Ruggeri, ese mecanismo no solo permite mejorar la competitividad, sino también acceder a servicios que son inaccesibles para quienes producen de manera individual. Mencionó que dentro de ACOVI existe una cooperativa de servicio que brinda acompañamiento técnico, agronómico, logístico y financiero. Entre los recursos disponibles enumeró drones, cosechadoras mecánicas, un laboratorio propio y un equipo especializado en proyectos productivos. “Tenemos un precio diferencial con respecto al mercado”, explicó, y remarcó la importancia de centralizar las compras de insumos y servicios.

Respecto a la viabilidad de pequeños productores, Ruggeri sostuvo que aún es posible sostener la actividad incluso con unidades productivas de menos de 20 hectáreas, siempre que se trabaje con eficiencia y manejo adecuado de los costos. “Dependiendo de la variedad y de los kilos que saques en tu producción, por supuesto que sí”, dijo sobre la posibilidad de que un pequeño productor pueda mantenerse rentable. Consultado sobre quienes trabajan fuera del sistema cooperativo, señaló: “Siendo muy eficiente en la producción y en el manejo de los costos, yo creo que todavía la producción vitivinícola es rentable”.

Uno de los puntos que más inquietud genera en el sector es la reciente decisión del INV de eliminar cerca de 1.000 normas históricas, entre ellas el CIU, un certificado de ingreso de uva que acredita la procedencia del producto y sirve como respaldo documental para productores y bodegas. Ruggeri recordó que, durante discusiones previas con el Ministerio y la Secretaría de Agricultura, el sector vitivinícola había manifestado que había determinadas normativas que no debían ser desreguladas. Entre ellas, justamente, el CIU. “Si bien el CIU no lo elimina directamente, lo pone como objetivo y ponerlo objetivo y no hacerlo obligatorio es como eliminarlo”, expresó.

El cooperativismo advierte que la falta de obligatoriedad del CIU acarreará pérdida de información clave. “Perdemos un montón de información sin el CIU que es sumamente necesaria para la vitivinicultura”, advirtió Ruggeri, y explicó que el certificado funciona como un fuerte respaldo sobre la propiedad de la uva: “Primero que indica la propiedad de la uva del productor”.

Una de las cuestiones que planteó el dirigente es la postura de Bodegas de Argentina, entidad que respaldó los cambios del INV. Ruggeri manifestó su sorpresa y señaló que, en reuniones previas, la entidad no había presentado objeciones a la obligatoriedad del certificado. “No entendemos con exactitud cuál es el motivo por el cual Bodega de Argentina no avala la no eliminación del CIU”, afirmó. Sobre el peso que el sector empresarial podría tener en el Ministerio que conduce Federico Sturzenegger, sostuvo: “Puede ser, evidentemente sí. Tienen una llegada que no tenemos el resto de las entidades”.

Finalmente, Ruggeri aclaró que mantener el CIU no implica costos adicionales para productores ni bodegas, por lo que no comprende los argumentos esgrimidos para justificar su eliminación. “Hacer el CIU no te implica absolutamente ningún costo porque ya lo tenemos dentro de nuestro sistema”, sostuvo.

La discusión en torno al futuro del sector vitivinícola continúa abierta, especialmente en un momento donde se buscan mecanismos para fortalecer la competitividad, proteger a los pequeños productores y mantener la trazabilidad en el circuito productivo. Para el cooperativismo, la asociatividad sigue siendo una herramienta clave, pero advierten que sin una regulación adecuada la actividad puede quedar expuesta en un escenario aún más complejo.