El sistema financiero argentino enfrenta un escenario de alta complejidad donde la baja sostenida de las tasas de interés de referencia no logra, por sí sola, dinamizar el mercado del crédito. La persistente contracción del consumo interno, la caída de las ventas minoristas y el encarecimiento del costo de vida han comenzado a pasar factura en los balances a través de un incremento visible en la morosidad, tanto en el segmento de individuos como en el entramado de las pequeñas y medianas empresas. En este contexto, la banca cooperativa busca posicionarse como un actor de contención para el sector productivo regional.
El gerente de la sucursal San Rafael del Banco Credicoop, Pablo Rivera, trazó una radiografía sobre el nivel de endeudamiento actual, advirtió sobre los riesgos de otorgar giros en descubierto en épocas de vacas flacas y detalló las nuevas líneas hipotecarias destinadas a la construcción tradicional y en seco.
El traslado salarial a los servicios y el freno de la morosidad
El principal obstáculo que hoy traba la fluidez del circuito crediticio es el deterioro en la conducta de pago de los clientes, un fenómeno derivado del incremento de los costos fijos en los hogares y los comercios. «Inicialmente es necesario poner el foco en la morosidad. El problema principal que tiene el sistema financiero hoy es, justamente, el crecimiento de la mora. Esto tiene una relación directa con ese traslado casi silencioso de los ingresos y de los salarios de las personas hacia el pago de los servicios básicos. El costo de vida se ha encarecido considerablemente y no nos encontramos en un escenario donde se observe una activación real del consumo; entonces, una variable va arrastrando a la otra. Hoy la morosidad pega fuertemente en la afectabilidad de las entidades, y salir de este esquema me parece que responde más a una decisión de política económica general que a una simple decisión financiera de los bancos», opinó Pablo Rivera en una entrevista que brindó a FM Vos 94.5.
«Esta situación provoca, lógicamente, que se endurezca el acceso al crédito. El primer requisito que estamos evaluando con extrema rigurosidad es el comportamiento de pago en los últimos dos años. Hoy nos encontramos con muchos usuarios y socios que registran una situación irregular ante el Banco Central —en categorías 2, 3, 4 o 5— y un nivel de endeudamiento impresionante en relación con los ingresos reales que perciben las personas físicas», aseguró.

La crisis de las pymes industriales y la trampa del giro en descubierto
La recesión golpea de forma asimétrica. Mientras los sectores concentrados de la economía permanecen sólidos sin necesidad de financiamiento, el universo pyme demanda asistencia para cubrir baches operativos, obligando a los bancos a actuar con cautela. «Hay que tener en claro que existen sectores de la actividad económica que no están bien. El modelo económico actual está poniendo el foco en tres sectores muy específicos: la minería, el petróleo y el gas, y el gran sector agropecuario de la pampa húmeda, que no es precisamente el agro de nuestra región. Las empresas grandes hoy están sólidas, les va bien, pero no están tomando líneas de crédito», señaló Rivera.
«En la otra vereda se encuentra la pequeña y mediana empresa, la industria y las cooperativas. Muchas de ellas están cerrando sus puertas o intentando reinventarse. El factor de la importación tampoco está favoreciendo a la producción local; están ingresando productos terminados a un menor costo que los deja competitivamente fuera de mercado y las obliga a reducir personal para buscar eficiencia. El cierre de miles de pymes a nivel nacional y la consecuente pérdida de puestos de trabajo impacta de lleno en la economía y en el sistema financiero, ya que los bancos no somos ajenos a esta realidad», declaró.
«Ante esto, recibimos dos tipos de demandas. Por un lado, pymes que buscan invertir y comprar maquinaria aprovechando las tasas bajas y, por el otro, empresas que empiezan a rechazar cheques y nos piden un incremento en el acuerdo de giro en descubierto para sostenerse. Allí es donde debemos ser sumamente responsables como institución. Muchas veces, aumentar el descubierto de una pyme cuyos ingresos vienen cayendo en picada significa otorgarle un ‘salvavidas de plomo’; no la estamos ayudando, sino complicando su situación y acelerando su caída final», observó.
«Por eso, antes de otorgar un descubierto que hoy es una herramienta carísima, nuestra gerencia de riesgo prefiere realizar un análisis detallado de sus deudas y de los cheques que tiene circulando, optando en muchos casos por una refinanciación integral de la deuda para ordenar sus cuentas de cara al futuro. En un contexto nacional donde se habla de reestructuraciones de personal y cierre de entidades financieras, nuestros canales comerciales están todo el tiempo en la calle visitando comercios e industrias, incluso de tarde y de noche. Somos un banco cooperativo y aplicamos los principios de solidaridad y empatía para acompañar a la pyme, que es el segmento más golpeado», destacó.
Tasas a la baja y herramientas estacionales para el sector productivo
En el corto plazo, el mercado financiero opera con un esquema de volatilidad diaria, obligando a las entidades a lanzar líneas de financiamiento focalizadas y de duración acotada para mitigar los desfasajes de liquidez. «Las líneas de crédito para empresas vienen mostrando una tendencia de tasas bajistas. Para capital de trabajo a 12 meses, por ejemplo, en nuestra entidad la tasa descendió de niveles que superaban el 60% a un rango actual que oscila entre el 29% y el 35%. Con respecto a las tasas de interés en general, el escenario actual del sistema financiero nos obliga a empezar todos los días de cero. Hoy te puedo decir que las tasas de plazo fijo bajaron y que resulta más conveniente canalizar los pesos a través de un fondo común de inversión, pero quizás mañana el sistema sufre un cambio y las tasas suben diez puntos. A pesar de esto, mantenemos herramientas clave como la ‘Línea Aguinaldo’, una herramienta estacional que creamos hace muchos años para ayudar a los empresarios a pagar sueldos y el medio aguinaldo, que salió al mercado con una tasa muy competitiva desde el 26% a seis meses de plazo”, detalló el referente bancario.
“También ofrecemos alternativas accesibles en descuento de valores y compra de cheques, y nos encontramos puliendo los últimos detalles de un convenio con la provincia para lanzar una línea de capital de trabajo a 12 meses con una tasa de interés que rondará entre el 27% y el 29%», agregó.
Créditos UVA tradicionales y apertura hacia la construcción en seco
En el segmento de líneas para individuos y familias, la entidad ha volcado sus esfuerzos comerciales en el relanzamiento de los préstamos hipotecarios actualizados por inflación, incorporando nuevas tecnologías constructivas. «Hace dos meses salimos fuertemente al mercado a publicitar nuestra línea de crédito hipotecario indexado por UVA, con el objetivo de fortalecer el vínculo con nuestros asociados. Esta línea está dirigida de forma exclusiva a la adquisición de primera o segunda vivienda, construcción, ampliación, mejoras o terminación, y está destinada a aquellas personas que perciben sus haberes mensuales a través de nuestro banco. Para ellos, la tasa nominal anual se fijó en un 8% más el indicador UVA, mientras que para los solicitantes que no tienen un vínculo comercial previo la tasa se eleva al 9% más UVA», precisó el entrevistado.
«El grupo familiar que aspire a calificar debe registrar ingresos mínimos conjuntos que arranquen en los 3,5 millones de pesos, financiando la entidad hasta el 70% del valor de tasación del inmueble en un plazo máximo de hasta 20 años», añadió.
«Como novedad absoluta dentro del mercado local, el mes pasado incorporamos a este mismo crédito hipotecario la posibilidad de financiar viviendas basadas en el sistema de construcción en seco (steel framing), una opción que no todas las entidades financieras tienen autorizada actualmente. Este sistema constructivo, estructurado sobre perfiles de acero galvanizado, reduce notablemente los tiempos de ejecución de la obra, ofrece un aislamiento térmico y acústico muy superior al tradicional y garantiza una alta durabilidad en el tiempo», comentó ese tramo de la charla.
«Ya nos hemos reunido con desarrolladores e inmobiliarios de San Rafael para motorizar esta colocación. Por último, mantenemos vigentes los créditos personales para empleados bajo relación de dependencia con tasas preferenciales, y sostenemos convenios comerciales corporativos con firmas de primer nivel nacional y local como John Deere, Yacopini o W Solar. A través de estos acuerdos, los asociados de la región pueden adquirir maquinaria, utilitarios o vehículos particulares con tasas subsidiadas especiales, gestionando el trámite directamente desde nuestra filial», completó.



