El servicio incluye poda y tareas complejas con camión escalera, único en el sur provincial. Desde hace tres años lo implementan para afrontar costos de mantenimiento, en un contexto de escaso apoyo estatal y retraso en los aportes nacionales.
El cuartel de bomberos voluntarios de Salto de las Rosas puso en marcha hace tres años una modalidad de trabajo que les permite sostener la operatividad diaria en medio de una situación económica cada vez más compleja. Se trata de la prestación de servicios en altura y poda preventiva utilizando el camión escalera, una unidad que es la única con esas características en el sur de la provincia.
El jefe del cuartel, Pablo Franciulli, explicó a Diario San Rafael y FM Vos 94.5 que la iniciativa surge como una herramienta para generar recursos propios frente a la insuficiencia de aportes estatales. “Nosotros hacemos esto a través de los medios que tenemos, que son los que se han adquirido para atender las emergencias, específicamente el camión escala que tenemos”, señaló.
El objetivo principal es garantizar el funcionamiento del cuartel, lo que implica un alto costo operativo. “La finalidad es mantener la operatividad, que consiste en sostener tres vehículos pesados y dos camionetas que requieren mantenimiento constante y combustible, además de toda la infraestructura, que lleva un gasto importante”, explicó.

Servicios a la comunidad y prevención
A través de este servicio, el personal realiza poda preventiva, trabajos en sistemas de iluminación y tareas que requieren acceso complejo en altura. “Es una forma que venimos manteniendo desde hace tres años para preservar el arbolado y realizar sistemas de iluminación con seguridad”, indicó Franciulli. Y agregó: “Una plataforma segura hecha para atender una emergencia se utiliza aquí para prevenir esa misma emergencia”.
En cuanto al alcance geográfico, el jefe del cuartel precisó que no se limita únicamente a Salto de las Rosas. Han trabajado en distritos como la Villa 25 de Mayo y zonas vinculadas al turismo en Valle Grande. “Se hace prevención y poda anticipada para evitar cualquier tipo de contingencia”, afirmó. Los vecinos que requieran el servicio pueden comunicarse al número de la guardia: 260 4690009.
Una estructura sin apoyo oficial
Más allá de esta herramienta de recaudación, Franciulli fue contundente al describir la situación estructural. “Es muy complejo mantener el servicio”, expresó. Explicó que el cuartel debe cumplir con exigencias administrativas y profesionales que demandan un costo importante para mantener los papeles en regla ante el sistema nacional.
En ese sentido, señaló la falta de acompañamiento oficial: “Hoy no tenemos el apoyo del Estado provincial y muy poco del municipal. Los únicos fondos que recibíamos eran de la Nación, pero el año pasado se retrasaron y este año aún no hemos recibido nada”.
Para graficar la magnitud de los costos, comparó la situación con la economía familiar. “Si para una familia el costo de vida es de un millón o un millón y pico de pesos, trasládenlo a cinco vehículos, diez bomberos y el mantenimiento del servicio”, ejemplificó.
Emergencias vs. servicios facturados
Como muestra de la realidad que atraviesan, relató una intervención reciente en la madrugada. “Se nos llamó porque un turista con su casa rodante cayó en un pozo en Valle Grande. Al no tratarse de una emergencia de vida o riesgo inminente, se facturó como servicio, lo que nos permite nutrirnos económicamente”, detalló.
Sin embargo, esos recursos se destinan de inmediato a cubrir obligaciones básicas: “¿Dónde fueron a parar esos fondos? A pagar los seguros de los vehículos, porque estábamos en descubierto en el banco. A este nivel se trabaja”, lamentó.
Finalmente, Franciulli cuestionó la falta de políticas preventivas. “No se nos tiene en cuenta hasta que las cosas suceden. Hay leyes nacionales y provinciales que no se cumplen y siempre termina la comunidad pagando con sus bienes o con su vida. Si los bomberos tienen que estar haciendo servicios particulares para pagarse el seguro, dejo a libre albedrío que cada uno entienda lo que es mantener un sistema de emergencia”, concluyó.







