El cuidado del medio ambiente sigue siendo fundamental

El 5 de junio se conmemoró el Día Mundial del Medio Ambiente, establecido por la ONU en 1974 para concientizar a la población mundial sobre la importancia de su cuidado y para llamar a los gobiernos a tomar acciones más firmes que ayuden a combatir la crisis climática.
Casi 50 años después de la instauración de esa referencia, sigue siendo uno de los días simbólicos y reivindicativos con más sentido y entidad. Son necesarias cada una de las iniciativas que ayuden a mantener viva la concienciación ciudadana ante las evidencias cada vez más alarmantes sobre las consecuencias de la actividad humana en forma de cambio climático y drástica disminución de la biodiversidad.
En el segundo tercio del siglo XX y, especialmente, en las primeras décadas del XXI, la percepción del deterioro irreversible del planeta ha contado con una gran mayoría de voces experimentadas en el ámbito científico que han lanzado repetidos gritos de alarma, apenas ensordecidos por los negacionistas que, aun así, han logrado retrasar en los últimos años iniciativas de ámbito mundial.
En el apartado de la sensibilización colectiva –y muy claramente entre las generaciones de jóvenes–, la conciencia ambiental y la responsabilidad de cada ciudadano se ha acrecentado. Sin embargo, es necesario constatar que estamos hablando de grandes magnitudes y que la voluntad individual es una parte importante, imprescindible, pero no decisiva de la solución. Un solo centenar de empresas emite más del 70% de las emisiones de gases de efecto invernadero y se calcula que el 1% más rico del planeta contamina más del doble que el 50% de la población más pobre.
Con este panorama, el Día Internacional del Medio Ambiente se dedicó este año a la restauración de ecosistemas en medio de la pandemia, con el lema “Reimagina, recupera, restaura”, y bajo la perspectiva de un decenio que debe revertir la degradación ambiental para lograr los objetivos marcados en la Agenda 2030. El compromiso de las instituciones debe ser radical. Más allá de la educación ecológica, deben aplicarse con claridad y coherencia los compromisos adquiridos.