La Escuela Ejército de los Andes fue escenario de un encuentro dedicado a la reflexión y el análisis de uno de los temas más trascendentes de la actualidad: la inteligencia artificial. La iniciativa, encabezada por el profesor Martín García, tuvo como objetivo poner en debate las consecuencias de una tecnología que avanza a pasos acelerados y que, según explicó, ya se convirtió en un punto de inflexión para la humanidad.
“Es imperante y urgente que se promueva el debate de lo que está pasando con la inteligencia artificial. Va tan rápido, pero tan rápido, que no estamos alertando un montón de falencias, de problemas, preocupaciones, que eso es lo que vamos a mostrar en esta charla”, detalló a Diario San Rafael y FM Vos 94.5.
García señaló que la exposición se organizó en cinco áreas principales: salud, producción, cultura, seguridad y educación. Aunque reconoció que existen otros aspectos importantes que quedaron afuera de esta presentación, subrayó que era necesario concentrarse en los ejes más sensibles para la sociedad.
El docente comparó este desarrollo tecnológico con inventos históricos que cambiaron el rumbo de la humanidad. “Han habido pocos inventos que han desviado el curso de la evolución del ser humano. Este nuevo invento, los otros restantes los podíamos controlar, bien o mal, los podíamos controlar. Este no sabemos si lo vamos a poder controlar. Esa es la gran bisagra en la historia de nuestra especie”, afirmó.
Uno de los puntos centrales del análisis fue la desigualdad en el acceso. Según expuso, mientras algunos países como Alemania o Japón ya incorporan robots para asistir a su población envejecida, los costos actuales vuelven a esa tecnología inaccesible para la mayoría. “No todos van a acceder a las mejoras que va a traer la IA. ¿Para cuánto sale el nuevo robot de Tesla? No menos de 12.000 dólares”, ejemplificó.
En cuanto al empleo, García advirtió sobre el impacto que traerá la automatización en los próximos años. “De toda la ola de desempleo masivo que va a haber en los próximos 10 años, las que pueden llegar a sobrevivir son aquellas que tienen que ver con las relaciones con los humanos, por el tema de la empatía, la afinidad, el lado humano. Todos los que están en trabajo repetitivo, ya les estoy alertando a la ciudadanía que se vaya preparando porque se viene brava la cuestión”, advirtió, aunque también mencionó que surgirán nuevas oportunidades laborales asociadas al uso y desarrollo de estas tecnologías.
No obstante, remarcó que el panorama no es exclusivamente negativo. En su visión, la inteligencia artificial traerá mejoras significativas en la calidad de vida, aunque será clave aprender a gestionar los riesgos que genera. “Prefiero quedarme con las cosas muy buenas, estar alerta con las cosas malas también, como es la fake reality, todo lo que es la realidad falsa, que eso ha evolucionado rapidísimo de un año a otro”, explicó.
En ese sentido, alertó sobre la creciente dificultad para distinguir entre contenidos reales y los generados por máquinas. “Ya lo he testeado en otras escuelas, estos videos, y muchos fallan. Yo incluso he fallado, digamos. No se puede distinguir. Esto va a tomar de apunte el Poder Judicial, fiscales, los jueces, las leyes”, sostuvo.
El campo educativo fue otro de los ejes destacados. El profesor indicó que el uso de la inteligencia artificial como un “atajo” ya empieza a mostrar consecuencias preocupantes. “Se hizo un estudio hace poquito y mostró que a nivel mundial ha bajado el coeficiente intelectual por el tema de usar la inteligencia artificial como atajo”, advirtió, al tiempo que resaltó la necesidad de que los docentes acompañen este proceso. “Ahí entramos nosotros los docentes. Es clave que nosotros orientemos a las nuevas generaciones”, subrayó.
Finalmente, García dejó un mensaje que equilibra optimismo y cautela. Por un lado, destacó el potencial de la IA para ampliar las expectativas de vida y explorar otros mundos. “Vamos a poder quizás subsistir como especie, porque la inteligencia artificial va a poder ir y explorar otros planetas para buscarnos el día que este planeta nos falle”, afirmó. Pero al mismo tiempo no descartó escenarios preocupantes: “Puede desalentar mucho la creatividad humana. Puede potenciar, pero depende el uso. Puede ser un destructor de civilizaciones”.
La charla generó gran interés en la comunidad educativa y buscó, en palabras de su organizador, abrir un espacio de reflexión para entender los cambios que ya están transformando al mundo.







