El delegado de AMENA advirtió sobre la crisis del GNC y pidió por un verdadero plan energético a nivel país

En diálogo con Diario San Rafael y FM Vos 94.5, Ariel Russo, propietario de estaciones de servicio en San Rafael y delegado zonal de AMENA (Asociación Mendocina de Expendedores de Naftas y Afines), trazó un panorama crítico sobre la interrupción en el expendio de GNC que afecta a San Rafael desde el pasado lunes. Según explicó, la situación no tiene una solución inmediata y responde a un aumento inusitado en el consumo domiciliario de gas, derivado de la persistente ola polar a nivel país. “No tenemos expectativa de que esto cambie en breve”, señaló, y explicó que mientras no se moderen las temperaturas, el consumo residencial seguirá siendo prioridad.
El delegado indicó que desde el inicio de la semana las estaciones de servicio están intimadas a interrumpir la venta de GNC. Esta medida, aseguró, golpea directamente a trabajadores que dependen del combustible para movilizarse, como es el caso de taxistas y remiseros. “El GNC es un combustible que básicamente es el que permite seguir moviéndose, como que hoy está a mitad de precio de un litro de nafta azul”, detalló, y agregó que muchas personas no tienen otra alternativa para trabajar.
Consultado sobre las causas estructurales del problema, Russo fue categórico: “Esto es falta de previsibilidad, falta de inversión, la eterna pelea de la política para ver quién se lleva los laureles y nadie quiere poner la plata, la plata que falta y que vaya a saber por qué falta”. Si bien reconoció que el frío extremo genera una demanda extraordinaria, advirtió que hay herramientas para mitigar el impacto, como los contratos interrumpibles en estaciones de servicio, y que sectores industriales como el frutícola no están consumiendo en este momento.
Los cortes de suministro de gas natural que afectaron a San Rafael en las últimas horas también tuvieron repercusión en otros puntos de Mendoza y provincias vecinas, especialmente la Patagonia. Según explicaron las empresas, el causal es multipropósito e incluye problemas de provisión, altos niveles de consumo y fallas técnicas en origen.
Las bajas temperaturas dispararon el consumo llegando a picos históricos, lo que se sumó a problemas operativos en yacimientos de Vaca Muerta, generando así un “déficit de inyección en el sistema”.
Aunque en este caso la falta de suministro se da a nivel país y no tiene incidencia la futura concreción del gasoducto Gasandes, la conversación giró en torno al estado de esta obra para el desarrollo productivo regional. Russo expresó que la obra está avanzada en más del noventa y cinco por ciento, pero ese tramo restante impide su puesta en funcionamiento. “Lo que está hecho se puede llegar a estar deteriorando por no estar funcionando”, expresó, y subrayó que completar ese cinco por ciento resolvería al menos los problemas de nuevas bocas de gas domiciliario e industrias para San Rafael y General Alvear.
En ese marco, instó al gobierno local a tomar cartas en el asunto. “Yo creo que el municipio tendría que hacer de tripas corazón ya y poner la plata que hace falta terminar el gasoducto y darnos una solución a todos los sanrafaelinos”, afirmó. También sugirió que después se discuta la devolución del dinero con los otros niveles del Estado, pero que la respuesta a la comunidad debe llegar ahora. “Entiendo que el municipio no tiene que hacerse cargo de esa obra, pero es quien tiene que darnos una respuesta y por ahí postergar alguna de las otras”, sostuvo.
El delegado de AMENA cuestionó el histórico juego de responsabilidades cruzadas entre municipio, provincia y Nación, que termina perjudicando a los ciudadanos. “Lo cierto es que el ciudadano de a pie no sabe a quién le corresponde, se la agarra con otro y ellos mismos aprovechan para pasarse la pelota de un lado al otro”, expresó. También expuso que sin gas ni potencia eléctrica, San Rafael no puede crecer ni atraer nuevas industrias. “No hay posibilidad de que se instale una industria en San Rafael sin potencia eléctrica y sin gas”, advirtió.
El problema, según dijo, trasciende a San Rafael y forma parte de una crisis energética de alcance nacional. “Hoy querés construir cuatro departamentos para alquilar o para vender y no podés tener una factibilidad de gas. Y no sé si de electricidad”, comentó. Y agregó que de seguir así, el sistema eléctrico también colapsará, como sucede en las grandes ciudades durante el verano. “¿Vamos a hacer explotar todos los servicios?”, se preguntó, preocupado.
También hizo referencia al alto costo actual de los servicios públicos, lo que, a su juicio, hace aún más inadmisible la falta de inversiones. “En otro momento podíamos hacer la vista gorda, porque pagábamos dos pesos por los servicios, pero hoy y hace rato la energía nos está costando un ojo en la cara y el gas nos cuesta un montón de guita”, manifestó, y se preguntó cuándo empezarán realmente las obras por parte del Estado y del sector privado.
Pese a la gravedad del contexto, Russo anticipó que la situación del GNC podría normalizarse en los próximos días, a medida que cese la ola polar. Sin embargo, alertó sobre la falta de soluciones estructurales: “Esto se termina dentro de dos días cuando pase la ola polar y vamos a empezar a hablar de otra cosa… pero el año que viene lo volvemos a tener, o más adelante”. Para él, el ciclo de crisis se repite porque no se toman decisiones de fondo. “Dentro de dos días esto se soluciona y aparecen todos los magos en los medios y en los actos diciendo que no había ningún problema”, ironizó.
Finalmente, hizo un llamado a pensar más allá de la urgencia inmediata. “El servicio se va a restablecer más temprano, más tarde, pero necesitamos otras cosas. Nos den las soluciones profundas que necesitamos”, concluyó.