Mientras Neuquén sigue avanzando con obras de conectividad para fortalecer el nodo “Vaca Muerta”, en la región del sur mendocino todavía se espera.
El norte neuquino, apoyado por el boom hidrocarburifero y minero, ha logrado importantes avances mientras que el sur mendocino no “arranca”. Localidades como Añelo, Chos Malal o Rincón de los Sauces han mostrado un importante desarrollo y avance en materia de conectividad, mientras que San Rafael, Alvear y Malargüe aún siguen con sus mismos caminos de antaño.
Neuquén tiene un plan claro y avanza sobre el mismo gobernador Rolando Figueroa destacó un acuerdo con la Cámara de Exploración y Producción para adelantar ejecuciones de ruta en un convenio “win win”.
Los informes hablan de inversiones de 154,5 millones de dólares y los aportes de las empresas serán imputados a futuros pagos de regalías, canon extraordinario de producción y peajes. De esta manera, una parte de los recursos que genera Vaca Muerta se transforma en infraestructura que, a su vez, permite sostener y ampliar la actividad.
El plan contempla unos 160 kilómetros de pavimentación y repavimentación, con trabajos estratégicos en las rutas provinciales 8, 51 y 7. Se suman a las obras que la Provincia ya ejecuta o terminó con recursos propios, como el bypass de Añelo y las intervenciones sobre las rutas 5, 6 y 67.
LA «NO TAN DULCE» ESPERA
En contrapartida el sur de Mendoza sigue esperando. Se aguardaba con ansias que el Estado Nacional incluya en el presupuesto la traza de la Ruta 40 Sur entre Malargüe y Neuquén, pero hasta ahora no ha habido novedades.
Lo mismo pasa con la Ruta 180 que conecta El Nihuil con Neuquén y pasa por el futuro polo logístico de Pata Mora. De ella ni siquiera se conocen planes.
El Paso Pehuenche sigue esperando obras por parte de Nación para poder abrirse a todo tipo de cargas y el Paso Las Leñas sigue durmiendo el sueño de los justos.
Mientras Neuquén ya aprovecha corredores y servicios integrados (y proyecta más) Mendoza todavía gira en torno a proyectos y propuestas que no se materializan para el Sur.
Si lo comparamos con un rompecabezas, Neuquén ya tiene colocadas varias piezas y va encaminado a terminar el puzzle, mientras que Mendoza aún tiene las piezas en la caja.


