El Diamante y el Atuel registran sus peores niveles en 48 años y siguen a la baja

El Departamento General de Irrigación presentó el pronóstico de escurrimientos para la temporada venidera y los números no son para nada alentadores para la provincia y mucho menos para el Sur, donde el Atuel y el Diamante presentan números más que pobres.
Según las estimaciones realizadas por el DGI, en Mendoza habrá alrededor de un 11% menos de agua que en 2018-2019.
Lamentablemente hace ya una década que se vienen repitiendo estas situaciones y los ríos de Mendoza entraron en una situación de sequía que parece no revertirse.
“Se espera que en la temporada 2019/2020 haya alrededor de un 11% menos de agua de la 2018/2019″, explicó el ingeniero Rubén Villodas, director de Gestión Hídrica de Irrigación, y agregó que para las áreas bajo riego de Mendoza “se espera que (la cantidad de agua) sea del 54% de un año medio».
En las cinco cuencas, el año pronosticado será “seco” y todas muestran una situación bastante preocupante.
En lo que respecta al río Diamante, el pronóstico plantea que estará a un 47% respecto de hace un año medio y se espera que para la temporada venidera haya un 8% menos de agua que en la anterior.
Algunos datos son preocupantes: “El 2018/19 fue el segundo peor año en los 48 años de registro existente (1996/97 fue el peor)”, explica el informe de Irrigación, que plantea que durante la temporada pasada también “se registraron 3 meses como mínimos absolutos de 48 años”.
Los números dicen que en el Diamante escurrirán 490 hectómetros cúbicos, cuando el promedio de la temporada es de 1.038, un escurrimiento de 15,5 metros cúbicos por segundo cuando la media es de 32,6.
La situación del río Atuel es incluso más preocupante. El porcentaje de agua respecto a un año medio será del 53%, aunque los registros marcan que el “2018/19 fue el peor año en los últimos 48 años”.
De cara a lo que se viene, para esta temporada se espera que haya un 17% menos de agua que en la anterior.
El informe plantea que el Atuel tendrá un escurrimiento de 590 hectómetros cúbicos, cuando el promedio es de 1.114, y un escurrimiento de 18,7 metros cúbicos por segundo, cuando la media es de 35,3.