El titular de la Dirección General de Aduanas, José Andrés Velis, podría no continuar al frente del organismo. El funcionario pidió una licencia de dos semanas concedida por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
Velis fue designado al frente del organismo en octubre de 2024, en el marco de lo que se llamó una reestructuración de la Aduana con el declarado fin de terminar con “la casta aduanera”. Previo a su ascenso, el funcionario -ligado al asesor presidencial Santiago Caputo- había pedido su baja para retirarse luego de trabajar allí mismo durante 44 años.
Sobre el pedido de licencia del funcionario, según indicó la agencia de noticias NA hay dos motivos: primero el desgaste diario gracias a las complejas condiciones salariales que tiene el personal aduanero. Por otro, una interna que involucra a la primera línea del Gobierno por el puesto que él ocupa.
Los últimos meses de Velis al frente del organismo fueron difíciles debido a estos dos factores que determinaron su alejamiento, momentáneo, de su puesto. En Casa Rosada insisten en que no hay ningún cambio previsto.
Quienes caminan por la Aduana describen que el malestar del personal que se desempeña en el lugar se palpa en el aire. A los magros sueldos de los trabajadores, se le añade que no recibieron actualizaciones de haberes conforme a la inflación de los últimos años y deben desarrollar múltiples tareas tras una ola importante de retiros voluntarios.
En la actualidad, la Aduana se encarga de controlar mercadería en los puertos, aeropuertos hasta fronteras. Una función clave que, de acuerdo a lo que denuncia el Sindicato Único del Personal Aduanero de la República Argentina (SUPARA), se realiza sin el personal correspondiente, lo que posibilitó el “crecimiento del contrabando, con su impacto en la industria nacional y el comercio formal en Argentina”, tal como denunciaron.
Velis siempre fue consciente del panorama y durante este año intentó maniobrar un área diezmada con pocos recursos y frentes de batalla que se multiplicaron. Una situación que aquellos que están cerca de él describen «como desgastante».
De hecho, su entorno dice que «como un trabajador de carrera dentro del organismo en todo momento trató de hacer algo, de mejorar la situación». Pero tuvo pocas respuestas de los altos mandos del Poder Ejecutivo.
El funcionario -que responde al asesor Santiago Caputo- también se percató, como resaltaron cerca de él, que su puesto es codiciado por aquellos rivales internos que posee el consultor.
La mirada está colocada específicamente en los allegados a la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, quienes podrían estar interesados en colocar a alguien de su confianza en un organismo relevante para el funcionamiento de la economía.
Otras fuentes libertarias desvían su mirada hacia el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger. El ex titular del Banco Central nunca ocultó que se requieren reformas profundas en la Aduana y Velis nunca se adaptó a sus planes.


