El fenómeno climático El Niño se consolida en el océano Pacífico y genera expectativas para el invierno. El último informe del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) confirmó que existe alrededor de un 90% de probabilidad de que durante el trimestre junio-julio-agosto se desarrolle una fase cálida del fenómeno, tras varios meses de transición desde las condiciones de La Niña, lo que provocaría un aumento de nevadas en zonas cordilleranas.
Según el organismo nacional, “durante las últimas semanas se observó un marcado calentamiento de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial, acompañado por una circulación atmosférica compatible con el inicio de El Niño”. Las temperaturas del mar registran anomalías positivas en todas las regiones monitoreadas, con valores especialmente elevados frente a las costas de Sudamérica, una de las señales más características de este proceso.
Aunque los efectos concretos sobre Mendoza dependerán de la intensidad que alcance el fenómeno y de otros factores atmosféricos regionales, históricamente los eventos de El Niño suelen asociarse con una mayor frecuencia de precipitaciones y nevadas en la cordillera central de los Andes.
La novedad de este año es que los indicadores oceánicos y atmosféricos comenzaron a alinearse con rapidez. “El SMN detectó un debilitamiento de los vientos alisios, un aumento sostenido de la temperatura superficial del mar y valores negativos del Índice de Oscilación del Sur, todos elementos que refuerzan la probabilidad de que El Niño se instale durante los próximos meses”, destacó el informe emitido por el organismo nacional.
Los modelos climáticos internacionales coinciden en este escenario. De acuerdo con las proyecciones difundidas por el Servicio Meteorológico Nacional, las probabilidades de permanencia de una fase cálida se mantendrán elevadas durante el resto del año. Esto no implica automáticamente un invierno más lluvioso o con mayores nevadas en Mendoza, pero sí aumenta las chances de que la región reciba aportes hídricos superiores a los observados durante los últimos inviernos.
Por ahora, los especialistas recomiendan cautela, aunque reconocen que el cambio de escenario climático abre una ventana de expectativas para una temporada que podría ofrecer mejores condiciones que las registradas en años recientes.
Fuente: El Sol .- https://www.elsol.com.ar/mendoza/el-doble-impacto-que-tendra-el-nino-en-mendoza-para-este-invierno/







