El emotivo encuentro del cantante de La Renga con un fanático en Valle Grande

Gustavo Fabián Nápoli, cantante de La Renga, conocido por todos como “Chizzo”, pasó por San Rafael en el marco de un recorrido que realiza en moto por distintos puntos de nuestro país.
Fiel a su estilo, el líder del “Trío de Mataderos” no hizo “ruido” en su arribo pero algunos fanáticos supieron de su presencia, entre ellos Javier Riveros, un joven seguidor sanrafaelino que ya hizo miles de kilómetros siguiendo a La Renga y disfrutando de cada banquete, como se denomina a cada concierto de una de las bandas más convocantes del rock argentino.
“Cuando supe que podía estar en San Rafael lo busqué todo el martes y volví el miércoles, hasta que lo encontré fuera de la proveeduría del predio de la Virgen del Valle”, relató Javier, emocionado por el encuentro con su ídolo, al que también sumó a su hermano menor, vestido con una remera de La Renga y el pantalón de Boca Juniors, dos de las pasiones de la familia Riveros, además de Huracán de Pueblo Diamante.
De malla, ojotas blancas, remera negra y gorra, Chizzo – tan humilde como hace 30 años cuando apareció “Esquivando Charcos”, el primer disco del grupo – no dudó en entablar un diálogo con Javier, a quien le preguntó cómo sabía que estaba en Valle Grande. Lo cierto es que Nápoli desde hace un tiempo, junto con amigos, inició un recorrido en moto por el que estuvo en la Patagonia y llegó al sur de Mendoza para hospedarse en una cabaña de Valle Grande, en la antesala de una nueva gira internacional que incluye a México en la grilla.
Javier le contó a Chizzo cómo se enamoró de La Renga y lo que para él significas las canciones que escribe y luego interpreta Nápoli. El encuentro finalizó, no sin antes inmortalizar ese grato encuentro con una foto que seguramente quedará para siempre entre los objetos más preciados de Javier.
“Llegué a mi casa y me puse a llorar, no aguanté, se me vino todo a la cabeza, viajes, rutas, amistades, la secundaria, el fútbol, la facultad, todo, todo lo que costó y cuesta por no escuchar bien (padece hipoacusia), pero sabiendo que siendo humilde y buena gente, por ahí las cosas se dan de la mejor forma. Y ahí estuve, charlando 15 minutos con el máximo exponente de la banda de mis amores ¡Aguante La Renga carajo!