El equipo del proyecto científico Amenmose finalizó su quinta campaña en Egipto

El proyecto Amenmose concluyó su quinta campaña arqueológica en Egipto con resultados significativos. Durante un mes de excavaciones en la tumba rupestre de Amenmose, ubicada en la montaña tebana de Lúxor, Egipto, los especialistas lograron esta vez descender seis metros en el pozo funerario, donde encontraron vasijas, fragmentos de sarcófagos, adornos y restos humanos.
“Fue una campaña muy fructífera, con un caudal enorme de hallazgos”, relató a Diario San Rafael y FM Vos 94.5 la doctora Silvana Yomaha, integrante del equipo de investigación y sanrafaelina por adopción.
Yomaha indicó que todo su equipo estuvo trabajando en el lugar desde “el 23 de diciembre y culminamos el 23 de enero, así que hemos regresado hace muy poquito”, explicó la especialista haciendo hincapié nuevamente en el valioso material histórico encontrado.
Entre los restos descubiertos en la tumba del noble tebano se incluyen cuentas de collares, pulseras, anillos y otros materiales vinculados a rituales funerarios. Además, bioantropólogos especializados analizaron los fragmentos óseos, aunque aún se requieren estudios de laboratorio para determinar si pertenecen al propio Amenmose.
“Ese pozo efectivamente tuvo una profundidad de 6 metros, o sea que pensemos que desde el nivel de superficie para abajo 6 metros fue lo que se fue vaciando, y ahí aparecieron numerosos restos del proceso de momificación, muchísimas vasijas, algunas casi enteritas, hallazgos de lo que sería material de adornos, cuentas de collares, de pulseras, anillos, todos fragmentos, que lo que se hace también a la par del proceso de la excavación es ir catalogándolo y generando una guarda especial para determinados objetos, como pueden ser máscaras, fragmentos de sarcófago o los mismos restos humanos”, reveló la especialista.
La tumba de Amenmose es una de las aproximadamente 900 que forman parte de la ladera del macizo tebano. Excavada en la roca, esta necrópolis albergaba a personajes de importancia en la época faraónica. “Era un noble, un maestro mayor de obras bajo los reinados de Tutmosis III y Hatshepsut. No cualquiera podía tener permiso para excavar su tumba en este lugar”, explicó Yomaha.
“Junto con la tumba de Amenmose hay 900 tumbas, digamos, en esa ladera del macizo tebano. Nosotros durante las dos, tres primeras campañas no podíamos ingresar por la puerta original de la tumba de Amenmose porque justamente estaba sepultada por muchos sedimentos”, explicó Yomaha, por lo que “ingresábamos a través de un boquete que se había realizado en una pared y conectaba dos tumbas”.
El cierre de la quinta campaña dejó abierta la posibilidad de nuevas exploraciones. Al alcanzar la roca madre, los arqueólogos encontraron tres cámaras aún sin investigar, así como dos tumbas descubiertas en la campaña anterior. “Son nuestros próximos objetivos”, confirmó la especialista sanrafaelina, anticipando futuras expediciones en el sitio.