El escalofriante relato de testigo que cambió de sexo luego de ser expulsada del Instituto Próvolo

El Juicio por los abusos sexuales y violaciones a alumnos hipoacúsicos en el Instituto Próvolo continúa. Y en las últimas horas finalizó la declaración de un testigo en Cámara Gesell en vivo que fue uno de los más escalofriantes y que más impacto generó en el marco del proceso judicial.

Se trata de una testigo que vive en Neuquén y se lo identifica como A.M. para reservar su identidad. Le tocó vivir situaciones que lo marcaron y lo hicieron replantearse como seguir con su vida. Tal es así que luego de ser expulsado del Instituto en el 2008 junto a su hermana, decidió cambiar su sexualidadporque necesitaba un «renacer» en su vida por las aberraciones que había sufrido.

En su cuerpo hay marcas. Cortes y tatuajes que tienen explicaciones de por qué fueron hechos. Todo tiene que ver con el dolor que significó cada abuso dentro del Instituto religioso. La víctima explicó que «se los autoinfligía como una forma de sobrellevar el dolor».

AM, quien ahora es mujer y vive en Neuquén, contó que estuvo en el Próvolo hasta 2008 y que la expulsaron junto a su hermana también alojada allí, «porque sus padres denunciaron los abusos que sufrían», informaron a la prensa desde el MPF.

Sostuvo que el cura «Corradi apoyaba los abusos y defendió a quien abusaba de ella», el ex monaguillo Jorge Bordón, de 51 años, quien confesó en septiembre pasado durante un juicio abreviado que era autor de 11 abusos y ya cumple una pena de diez años de prisión en Mendoza.

Además señaló a la monja Kumiko como violenta y maltratadora. Aseguró que era una de las personas que más golpeaba a los alumnos del Próvolo.

A.M aseguró en la Cámara Gesell en vivo que como hombre sufrió muchísimo en ese lugar y que luego de salir de allí necesitaba un renacer en su vida. Por eso decidió cambiar su sexualidad y hoy ser mujer.

El próximo jueves el juicio por los abusos y violaciones en el Instituto religioso cumplirá un mes. El viernes no habrá audiencia porque la sala estará ocupada por un juicio por jurado.

Fuente: Jornada