Si bien nació en General Alvear, el escritor Jorge Julio Ammar vive en nuestro departamento desde chico. Con el pasar de los años fue creciendo en el mundo de las letras y recientemente, fue distinguido por el Club Sirio Libanés de Buenos Aires por su trayectoria.
En diálogo con FM Vos (94.5) y con Diario San Rafael, Ammar explicó que el Club Sirio Libanés de Buenos Aires, es una “institución madre” de todas las instituciones árabes del país. Desde 1990 entrega la distinción Ugarit. “Ugarit es una ciudad en ruinas (quedan únicamente restos arqueológicos), situada en Siria y en esa ciudad, Ugarit, es donde nació el primer alfabeto creado por el ser humano, el alfabeto cuneiforme, que fue la base de todos los demás alfabetos hasta llegar al alfabeto nuestro, el alfabeto latino, el español, el árabe, el hebreo o sea, todos los alfabetos han dependido o han surgido a partir de ese alfabeto. Prácticamente la creación de ese alfabeto cuneiforme, fue un antes y un después en la comunicación humana porque antes la comunicación se desarrollaba únicamente por medios jeroglíficos, dibujos y pinturas, así que a partir de ahí es cuando se desarrolla ampliamente el tema cultural en todo el mundo. Por eso se decide darle ese nombre a esta distinción, que el Club Sirio Libanés de Buenos Aires hace a personas descendientes de árabes que se han destacado en algún aspecto (política, economía, deportes, arte, cultura)”, dijo.
Anualmente, el club bonaerense se comunica con todas las entidades árabes de Argentina, para que propongan nombres de personas que creen que merecen ser distinguidas. Este año, el Club Sirio Libanés de San Rafael propuso a Ammar, idea que fue convalidada por el jurado que finalmente le entregó el premio.
Al momento de recibir su distinción en el marco de una hermosa fiesta árabe, el escritor señaló que se le hacía muy difícil hilvanar palabras, pero que le habría sido mucho más fácil si le acercaran un papel y un lápiz. “En los escritores cuando estamos frente a un papel y tenemos un lápiz en la mano, se despiertan una cantidad de sensaciones imposibles de describir, que muchas veces no las podemos traducir a través del habla”, aseguró.
Este hombre lleva publicados 25 libros, siendo su última obra “Nuestra historia a puro cuento”, que hace referencia a la historia sanrafaelina pero “desde el punto de vista anecdótico, es decir, contada como cuento”. “La historia es una ciencia, entonces yo he tratado de contarla de una manera ‘más amena’, para que la pueda leer un niño de 6, 7 o 8 años, y que la pueda leer un joven, un adulto o un anciano. En ese libro figura un poco la biografía del doctor Schestakow, de Narciso Sosa Morales, de don Antonio Buttini, son historias sanrafaelinas que hacen a la idiosincrasia nuestra y verdaderamente a todo lo que aquí ocurrió. Son rasgos históricos de San Rafael contados en cuento”, recordó. Desde lo personal, considera que ese será siempre el último libro, ya que se siente retirado del mundo de las letras (al menos desde el rol de escritor).







