El esfuerzo de estudiar lejos: el caso de Abril y los costos del traslado de distritos a la Ciudad

Abril Torres vive en Colonia Elena, Cuadro Nacional, y sueña con convertirse en profesora de matemáticas. Sin embargo, el camino hacia su formación académica en San Rafael está marcado por importantes desafíos económicos. Su madre, Mariana Graín, compartió su historia con Diario San Rafael y FM Vos 94.5, evidenciando la realidad que viven muchos estudiantes de los distritos.
“Ella está estudiando profesorado en matemáticas en el IES del Atuel. Sacó la cuenta y solo en pasajes necesita 115 mil pesos al mes”, detalló Graín. A ese gasto se suman los materiales de estudio: “Ayer tuvo que hacerse un cuaderno y le costó casi nueve mil pesos”.
El trayecto en colectivo desde Colonia Elena a San Rafael demora aproximadamente 30 minutos por tramo, lo que implica al menos una hora diaria de viaje. Sin embargo, los horarios del transporte no siempre coinciden con los de cursado, lo que complica aún más la situación.
Abril cursa mayormente por la tarde y noche, saliendo a las 21:40, pero en ocasiones termina más tarde: “Hay días que va a salir a las diez u once de la noche y ya no hay colectivo para volver”, explicó Mariana.
La familia se sostiene con la venta de pan casero y tortas fritas que realizan tres o cuatro veces por semana en el centro de San Rafael. “Todos los días viajamos 60 kilómetros para vender, pero no llegamos a cubrir todos los gastos”, agregó la madre.
Una posible solución podría ser acceder a una beca específica para estudiantes de matemáticas, aunque el camino no es sencillo: “Tienen que rendir bien un porcentaje alto de exámenes para mantenerla”, indicó Graín. A esto se suman otros costos iniciales, como la inscripción ($20.000) y el psicofísico necesario para el ingreso ($30.000).
Pese a las dificultades, la determinación de Abril y el apoyo incondicional de su familia son inquebrantables. Mariana, consciente de que la educación es clave para el futuro de su hija, apela a la solidaridad de la comunidad sanrafaelina: “Ojalá alguien nos pueda dar una mano para que ella pueda seguir estudiando todo el año”.
Este caso no es único, ya que muchos estudiantes de zonas rurales enfrentan situaciones similares. Las distancias y los costos de traslado suelen representar barreras que limitan las oportunidades educativas, afectando a jóvenes con vocación y ganas de progresar.
Desde el sector educativo, diferentes instituciones han señalado la importancia de generar políticas de apoyo a los estudiantes de los distritos. Algunas iniciativas incluyen la implementación de más becas de transporte y la optimización de los horarios de los colectivos, pero las soluciones aún son limitadas.
Mientras tanto, Abril y su familia siguen en la lucha diaria para sostener su formación académica. La esperanza sigue firme en que pueda continuar sus estudios y cumplir su sueño de ser profesora, demostrando que la educación es un derecho por el que vale la pena pelear.