El esgrimista sanrafaelino Genaro Ivars fue reconocido con el premio Huarpe en Mendoza

El joven deportista de 16 años recibió una de las distinciones más importantes del deporte mendocino tras una destacada temporada en esgrima. También habló sobre su presente, los sacrificios que demanda la disciplina y sus sueños a futuro.
El esgrimista sanrafaelino Genaro Ivars atraviesa uno de los momentos más importantes de su carrera deportiva luego de haber sido distinguido con el premio Huarpe, reconocimiento que entrega anualmente el Círculo de Periodistas Deportivos de Mendoza a los atletas más destacados de la provincia en cada disciplina.
Con apenas 16 años, Ivars ya suma experiencia en competencias nacionales e internacionales, además de integrar procesos de selección argentina juvenil. En diálogo con Diario San Rafael y FM Vos 94.5, expresó su felicidad por el reconocimiento y destacó el enorme esfuerzo que implica sostener una carrera deportiva de alto rendimiento en una disciplina amateur como la esgrima.
“Estoy contento y feliz por este reconocimiento, esta caricia al alma que le dan al deportista”, señaló. Además, agregó que “es un mérito del proceso, más que todo”, haciendo referencia al largo camino recorrido durante los últimos años.
El joven explicó que, si bien todavía no consiguió grandes podios internacionales, el premio representa una motivación para continuar creciendo. “Esto te da más ganas de seguir”, afirmó. También remarcó que “hacer todo el esfuerzo que conlleva mantenerse al alto nivel es complicado”.
De la televisión a las pistas de esgrima
Ivars comenzó a practicar esgrima en 2017 en el Club Español de San Rafael y confesó que su acercamiento al deporte estuvo influenciado por un reconocido personaje televisivo. “Empecé desde chiquito, la verdad que me llamó la atención por El Zorro”, contó entre risas.
“Yo llegaba a la primaria y me ponía a ver El Zorro en mi casa. Vi el deporte en los Juegos Olímpicos de Río 2016 y le dije a mi mamá: ‘Yo sería bueno en eso’”, recordó. Lo que empezó como una curiosidad terminó convirtiéndose en una pasión. “No me pude distanciar del deporte. Fue una relación de primera vista”, expresó.
Durante sus primeros años se formó en el Club Español, aunque actualmente entrena en el Club Huracán junto a sus hermanos y otro compañero. Paralelamente trabaja con el entrenador nacional de la Selección Juvenil Argentina, quien reside en Buenos Aires.
“Ahora estoy trabajando con él. Es complicado mantenerse a este nivel por cuestiones económicas y por cuestiones de distancia”, explicó.
El vínculo con su entrenador se sostiene a través de la tecnología. “Siempre hay que pasar videos, fotos y demostrar los combates. Es muy técnico el deporte”, detalló.

Un proyecto familiar y las particularidades de la espada
Además, destacó el rol fundamental de su familia, especialmente de su madre, profesora de Educación Física y encargada de su preparación física. “Mi mamá me está apoyando mucho y siempre fue mi preparadora física”, comentó.
En la actualidad, toda la familia Ivars está vinculada a la esgrima. Sus hermanos menores también practican el deporte y ya lograron importantes resultados. “Uno de mis hermanos ya es campeón nacional y el otro es campeón provincial”, contó orgulloso.
Consultado sobre la modalidad que practica, explicó que compite en espada, una de las tres armas de la esgrima junto al florete y el sable. “Yo hago espada. Siempre digo que es la más realista porque se usa todo el cuerpo”, indicó.
En ese sentido, explicó algunas diferencias técnicas entre las disciplinas. “En espada se puede tocar todo el cuerpo y no hay prioridad de ataque. Si tocas vale, y si tocan los dos hay punto para los dos”, describió.
Experiencia internacional y el sueño de la Cruz
Ivars también habló sobre su reciente participación en un Mundial disputado en Río de Janeiro, Brasil, donde enfrentó a algunos de los mejores juveniles del planeta. Aunque no logró superar la primera ronda clasificatoria, aseguró que la experiencia fue positiva.
“En la categoría juveniles perdí asaltos 5 a 4. Un punto en la esgrima no es una diferencia notoria”, analizó. Incluso reflexionó sobre la importancia del aspecto mental y emocional en la disciplina. “La esgrima es un deporte de mucha suerte. Hay días que te levantás y decís: ‘Hoy gano todo’, y lo ganás todo”, sostuvo.
Respecto al sistema para integrar la selección argentina, explicó que todo se basa en rankings nacionales. “En la selección argentina se llega con torneos. Los 4 primeros entran a la selección”, detalló. Sin embargo, también dejó en claro las dificultades económicas que enfrentan muchos deportistas. “Todo el proceso es costoso. Uno lo tiene que aguantar todo, siempre”, lamentó.
A pesar de ello, ha podido participar en diferentes concentraciones y competencias internacionales, incluso en los Juegos Suramericanos de la Juventud realizados en Panamá. “Fueron mis primeros juegos pagados”, señaló.
Sobre el premio Huarpe, comentó que ya había estado ternado anteriormente y que la definición se realiza en el escenario durante la ceremonia. “En el momento te nombran arriba del escenario”, relató. Además, reveló cuál es uno de sus grandes sueños deportivos: “Mi sueño es ganar una Cruz, que es el premio al deportista más destacado de Mendoza”.
Pensando en lo inmediato, Ivars anticipó que este fin de semana disputará un torneo nacional de las categorías cadetes y juveniles en Mendoza, aunque todavía se encuentra recuperándose de una lesión sufrida en Panamá. “Vengo de una lesión y estoy en proceso de recuperación. Fue un desgarro bastante grande”, explicó.
Finalmente, agradeció el apoyo recibido a lo largo de su carrera. “Quiero agradecer a mi familia, que siempre son los que están”, expresó. También reconoció el acompañamiento de kinesiólogos, instituciones deportivas y organismos públicos.
“Es un orgullo total. Quiero seguir poniendo lo más alto al departamento, a la provincia y al país”, concluyó.