El Etna sin tregua: cenizas, terremoto, sismos, daños y miedo

Un terremoto de 4,8 grados de magnitud en la escala de Richter sacudió el área alrededor del volcán más activo de Europa, el Monte Etna, causando 10 heridos, daños a edificios antiguos e incluso obligó a cerrar parte de la ruta que bordea el mar.

Muros que «vibran», lámparas que oscilan rápidamente, la tierra inestable bajo los pies, mientras los objetos colgados en la pared se menean. Esas son algunas de las escenas de una noche de miedo en torno al Etna, a tres días de la nueva violenta erupción de la cumbre. Así lo informaron hoy las autoridades italianas de protección civil, según las cuales todo comenzó a las 3.19 hora local.

El movimiento telúrico despertó de golpe a los habitantes, e incluso causó pánico en varios localidades, cuyas familias descendieron de inmediato a la calle, pero también en Catania y los grandes centros cercanos. Con derrumbes en iglesias y hogares. Al final del día, hay 600 personas desplazadas que la Región recibirá en instalaciones turísticas gracias a un acuerdo con Federalberghi, mientras que aquellos que temen regresar a sus hogares podrán dormir en las salas deportivas equipadas.

El terremoto fue el más fuerte en la región desde que el Monte Etna entró en erupción el pasado lunes, arrojando cenizas y forzando el cierre temporal del espacio aéreo siciliano. Siguieron una serie de temblores, pero el registrado hoy fue el más fuerte. Un «evento único», explicaron desde el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología (INGV), hablando del sismo que por su superficialidad -el hipocentro fue calculado a menos de un kilómetro de profundidad- desarrolló una gran energía, advertida también en Taormina, en el Siracusano y en el Ragusano.

Al menos 28 personas tuvieron que asistir a centros médicos para recibir atención de profesionales, como por ejemplo una mujer de 70 años, de Pennisi, que sufrió fracturas de costillas, contusiones y aplastamiento toráxico y lumbar, y un hombre de 71 de Fleri con un traumatismo craneal sin conmoción. Pese al sismo, el aeropuerto de Catania queda operativo.

El monte Etna tiene 3.300 metros de altura, con frecuentes erupciones registradas en los últimos 2.700 años. Sus erupciones más recientes ocurrieron en la primavera de 2017, y la última importante fue en el invierno 2008/2009.

A fines de marzo pasado, un estudio publicado en el Boletín de Vulcanología dijo que el Etna se deslizaba lentamente hacia el Mediterráneo, a un ritmo constante de 14 milímetros por año. El prefecto (delegado del Gobierno) de Catania, Claudio Sammartino, convocó esta mañana al Centro de Coordinación de Rescates y organizó las primeras inspecciones en las estructuras afectadas. También dio la orden de abrir escuelas y polideportivos en varias localidades de la zona para albergar a los afectados que no pueden o no quieren, por temor, volver a casa. En torno al mediodía, el prefecto sobrevoló la zona afectada con el jefe de Protección Civil, Angelo Borrelli, para evaluar los daños. Borrelli explicó en una rueda de prensa que la lava se está enfriando progresivamente y la erupción está disminuyendo ligeramente.

Además, el despertar del Etna provocó que el volcán Stromboli, situado en la pequeña isla del mismo nombre, donde vive alrededor de medio millar de personas y con el que está interconectado, haya vuelto a rugir también y a arrojar al cielo lava incandescente, cenizas y fragmentos de ‘lapilli’ (pequeños trozos de lava endurecidos). La situación recuerda aquel terremoto de 1984 en la misma zona, de magnitud 5, en el que murió una persona y redujo a escombros el 70% de los edificios. Ante lo registrado hoy, el mundo político expresó su solidaridad con la población local. El gobernador Nello Musumeci anticipó que mañana su junta, desde Catania, declarará «el estado de calamidad, con la solicitud simultánea a Roma de la declaración de emergencia».

«Cerca de las poblaciones del Catanese por el #terremoto», escribió el primer Giuseppe Conte, en Twitter. Mientras que el vicepremier y ministro de Interior, Matteo Salvini, envió, siempre a través de las redes sociales, «un pensamiento a las personas desplazadas y en honor a los bomberos» y Luigi Di Maio invitó a «pensar en los heridos y en los daños causados por el terremoto». Los dos vicepremier estarán de visita en el Catanese.