El organismo estimó que el IPC anual bajaría al 7,5% en 2028 y pidió actualizar la medición oficial del Indec.
El Fondo Monetario Internacional proyectó que la inflación en la Argentina recién alcanzaría un dígito anual en 2028, cuando el Índice de Precios al Consumidor podría ubicarse en torno al 7,5%. La estimación fue incluida en el último informe técnico difundido tras la aprobación de la segunda revisión del acuerdo con el Gobierno argentino.
Según el organismo, el proceso de desaceleración inflacionaria continuará durante los próximos años, aunque a un ritmo más gradual. Para 2026, el FMI calcula una inflación anual cercana al 25%, por debajo del 31,5% registrado al cierre de 2025.
El informe también remarcó que la reciente suba de los precios internacionales de la energía y el contexto externo podrían ralentizar parcialmente la baja de la inflación. Aun así, destacó avances en la estabilización macroeconómica y consideró que las medidas monetarias y fiscales permitieron consolidar una tendencia descendente en los precios.
El pedido del FMI sobre el Indec
Uno de los puntos centrales del documento fue el reclamo para actualizar las canastas utilizadas por el Instituto Nacional de Estadística y Censos en la elaboración del IPC. El FMI señaló que la metodología actual quedó desactualizada y ya no representa adecuadamente los hábitos de consumo de la población.
El organismo cuestionó que todavía se utilice la estructura de consumo basada en 2004 y recomendó avanzar con una nueva canasta que refleje patrones más recientes. También pidió fortalecer la independencia técnica del Indec y modernizar las cuentas nacionales.
La discusión sobre el índice oficial tomó relevancia tras la salida de Marco Lavagna de la conducción del organismo a comienzos de 2026, en medio de diferencias por la actualización metodológica del IPC.
Mientras el FMI proyecta una inflación de un dígito para 2028, las consultoras privadas mantienen estimaciones más conservadoras. El último Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central de la República Argentina prevé una inflación de 30,5% para 2026, de 19,9% para 2027 y de 13,3% para 2028.
En paralelo, distintos economistas sostienen que el proceso de desinflación podría acelerarse si continúan la estabilidad cambiaria, el ajuste monetario y la recuperación de la demanda de pesos. Sin embargo, también advierten que alcanzar niveles similares a los de países con inflación baja demandará varios años de disciplina fiscal y monetaria.
El propio presidente Javier Milei aseguró recientemente que la lucha contra la inflación no terminará hasta llegar a “cero”, y recordó que en otros países el descenso desde niveles altos hacia cifras de un dígito llevó entre siete y doce años.







