El Gobierno eliminó 973 normas del INV para reducir la regulación en la industria vitivinícola

El Gobierno nacional eliminó 973 normas del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) en el marco de un proceso de reorganización y simplificación regulatoria para la industria del vino. La medida, oficializada este viernes mediante la Resolución 37/2025, publicada en el Boletín Oficial, busca reducir la burocracia, eliminar la intervención estatal en las etapas productivas y concentrar los controles en los productos finales.
Según detalla la norma, el organismo de control y promoción dejará de fiscalizar las etapas iniciales e intermedias de la cadena vitivinícola —como el cultivo de la vid, la cosecha, la elaboración o el transporte—, para enfocarse en verificar la calidad y autenticidad del vino embotellado, garantizando que los productos comercializados sean aptos para el consumo y no estén adulterados.
El nuevo régimen regulatorio modifica de manera sustancial el alcance del INV, que pasará a desempeñar un rol centrado en la trazabilidad final y en la transparencia del producto terminado, en lugar de controlar cada etapa del proceso productivo.
Además, la resolución establece que las certificaciones de origen, añada y varietal dejarán de ser obligatorias y pasarán a tener carácter optativo. De esta manera, los productores podrán gestionar sus propios sistemas de trazabilidad o delegarlos en entidades privadas, en función de las exigencias comerciales de cada empresa o mercado.
El esquema alcanzará a productores de uva, bodegas, fábricas de mosto, espumosos y productos enológicos, así como a platas fraccionadoras, distribuidores, exportadores, importadores y laboratorios enológicos.
De este modo, y en línea con su política general de desregulación económica y reducción del peso del Estado en los procesos productivos, el Ejecutivo nacional busca aliviar la carga administrativa sobre el sector.
La simplificación apunta a “modernizar la estructura normativa del INV” y a mejorar la competitividad de la industria vitivinícola en el mercado interno y en las exportaciones, precisaron fuentes consultadas al respecto.
Asimismo, argumentan que la eliminación de normas obsoletas permitirá una mayor agilidad operativa para las bodegas y empresas del rubro, al tiempo que mantendrá los estándares sanitarios y de calidad exigidos a nivel nacional e internacional.
Si bien la resolución fue valorada por algunos sectores como una oportunidad para simplificar trámites y reducir costos, otros actores de la cadena vitivinícola advirtieron la necesidad de mantener mecanismos claros de control de calidad y trazabilidad, especialmente en los productos con Denominación de Origen Controlada (DOC) y certificaciones de exportación.
Sin dudas, la decisión representa uno de los cambios más profundos en la estructura del INV desde su creación, y marca un punto de inflexión en la relación entre el Estado y la industria del vino, una de las actividades emblemáticas de la economía argentina y en la que Mendoza representa una ineludible referencia a nivel global.
Fuente: El Sol – https://www.elsol.com.ar/mendoza/el-gobierno-elimino-973-normas-del-inv-para-reducir-la-regulacion-en-la-industria-vitivinicola/