Días atrás nuestro diario destacaba el gran avance del sector forrajero en el sur mendocino. Varias de las viejas fincas de frutales o viñedos de San Rafael y General Alvear pasaron a producir forraje bajo riego en una actividad que crece cada día más.
En este marco, desde la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación destacaron a esta actividad como “la nueva visión productiva del Sur de Mendoza”.
Según detallan en el dossier informativo, la orientación del modelo productivo en la región va hacia “hacer agricultura para la ganadería, con uso eficiente del agua y con cálculo de costos por kilo de materia seca más que por superficie”.

Esto deja más que claro hacia donde se orienta el modelo productivo para el sur mendocino, menos fruta, menos viña y más forraje con producción ganadera.
La producción forrajera no esta sola, va de la mano ya que su cultivo está orientado para “completar ciclos productivos que tradicionalmente eran finalizados en otras provincias, en concreto, lograr la recría y el engorde del ganado”, destaca la información.
TODO ES PARTE DEL PLAN
En la actualidad la provincia de Mendoza solamente recría y engorda el 10 % de su consumo de carne. El desafío, acorde a la visión del Clúster Ganadero de Mendoza, es incrementar tal cifra hasta el 30 %, lo que implica, por supuesto, aumentar la producción de forraje en cantidad y calidad.
“Así, contar con un forraje adecuado que permita nutrir a los animales hasta completar localmente su ciclo ganadero, impactaría positivamente en el negocio de este sector”, remarca la información brindada por el gobierno nacional.
La meta es poder incrementar la producción local de carne para avanzar en el abastecimiento de lo demandado por el consumidor de la provincia de Mendoza.
En ese camino, la producción de forraje bajo riego juega un rol principal porque es la base para poder aumentar la cantidad de animales recriados y engordados en Mendoza, añadiendo así valor a esta cadena productiva.
Esta tendencia marca que cada vez se verán menos duraznos, ciruelas o uvas en las fincas bajo riego para dar paso a la alfalfa, el maíz, el sorgo y hasta alternativas como la moha.







