El Gobierno nacional decidió posponer el pago de los bonos nacionales bajo legislación argentina, lo que generó gran impacto en el mercado, llegando al 14% de caída. A pesar de ser una decisión arriesgada la que adoptó el presidente Alberto Fernández, sería entendible en el cambio de reglas de juego que supone la pandemia que vive el país y el resto del mundo.
Mediante un decreto, el Gobierno dispuso diferir los pagos de los servicios de intereses y amortizaciones de capital de la deuda pública nacional instrumentada mediante títulos en dólares emitidos bajo ley de la República Argentina hasta el 31 de diciembre de 2020.
En diálogo con FM Vos (94.5) y Diario San Rafael, opinó al respecto el economista Iván Carrino. “Técnicamente se le llama a esto ‘default selectivo’, porque es como que se elige qué parte no pagar de la deuda que se tiene. Es como si una persona, individualmente, tuviera una deuda para pagarle a un amigo y otra a su mamá, y a la madre le dice ‘disculpame, pero te voy a pagar en marzo del año que viene’. A esa persona le estamos generando un default, pero no es un default de toda la deuda”, dijo, y aclaró que si se tienen en cuenta los vencimientos de este año, “esto de patear para adelante los 10 mil millones de legislación local te deja solamente con la necesidad de afrontar vencimientos por alrededor de 3.500 millones de deuda en legislación extranjera, o sea, que estamos hablando de alrededor del 80% de los vencimientos que dejamos afuera”.
Respecto de las consecuencias, el economista considera que se deben tener en cuenta tres números que han evolucionado desde 2018 en adelante: a finales de 2017, el riesgo país en Argentina era de alrededor de 300 puntos básicos y llegó a 900, provocando una crisis cambiaria en la que el dólar pasó de 20 pesos a 40, la inflación de 27 a 50, cayendo la actividad económica alrededor del 2%.
“Ahora acaba de pasar que llegó el coronavirus, lo que generó un impacto muy negativo en todos los países del mundo –especialmente los emergentes–, y el riesgo país subió mucho más, pasando de 2 mil y pico a 4 mil y pico, producto de las dudas que genera la enfermedad, la cuarentena, el posible colapso del sistema sanitario, etcétera”, señaló, y aclaró que nos vemos frente a un default que era “medio cantado”, pues a una economía en grandes problemas como la nuestra, la ataca ahora un virus que provoca que la actividad económica caiga aún más.







