«El Guasón» y el mundo moderno

Desde su estreno, la película “Joker” o “El Guasón” no para de conseguir halagos de la crítica y récords de taquilla. De hecho, tras solo dos semanas en la gran pantalla, el film ha recaudado casi 550 millones de dólares en todo el mundo y la actuación de Joaquin Phoenix lo ha colocado como favorito a quedarse con el Oscar al mejor actor del año.
La cinta de Todd Phillips está ambientada en los años ‘80 y trata sobre la conversión de Arthur Fleck, un oscuro aspirante a comediante que encarna tópicos preocupantes y polémicos tales como el capitalismo, la alienación humana y la extrema violencia, entre otros.
Fleck es un fracasado con sueños de ser actor de stand up que, por necesidades económicas, se tiene que dedicar a ser payaso en pequeños eventos sociales. El hombre apenas tiene dinero para vivir y mantener a su madre enferma y manipuladora, y su sueño –casi obsesión– es participar de un programa televisivo exitoso y hacerse famoso.
La frustración de no lograr lo que se propone y el destrato y burlas que recibe a diario por parte de quienes lo rodean (una parte mayoritaria de la sociedad), llevan al protagonista a convertirse en una especie de revolucionario criminal y violento dispuesto a vengarse por mano propia de un sistema que olvida las particularidades y las necesidades humanas para enfocarse solamente en el negocio. Casi como una muestra del perenne “el show debe continuar” que domina la vida de una inmensa mayoría de los seres humanos en este mundo altamente individualista e indolente.
“No se puede culpar a las películas por un mundo que está tan jodido que cualquier cosa lo puede destruir. De hecho, de eso se trata la película. No es un llamado a la acción, es un llamado a reflexionar como sociedad”, declaró apenas estrenado el film su director.
La polémica no tardó en encenderse entre quienes observan en el exitoso film una naturalización y hasta una romantización de la violencia y aquellos que estiman que se trata de un retrato descarnado pero palmariamente fidedigno de la sociedad humana actual. Las conclusiones son suyas, estimado lector.