Frente al escenario electoral que atraviesa Brasil y su inminente definición en el balotaje, la destacada licenciada en Comercio Exterior y analista económica Yanina Lojo analizó las implicancias geopolíticas y comerciales para la Argentina. En diálogo con Diario San Rafael y FM Vos (94.5), la especialista moderó las expectativas sobre los cambios drásticos en la relación bilateral, destacando que el vínculo comercial responde a políticas de Estado más que a coyunturas de gobierno, al tiempo que evaluó los efectos de una posible apreciación del real, el destino de las inversiones extranjeras y el proceso de apertura del Mercosur.
Lojo advirtió que, si bien la contienda electoral se mantiene sumamente reñida con una diferencia estrecha de apenas dos por ciento de los votos y el mercado financiero ya ha descontado un triunfo de la derecha con la figura de Flavio Bolsonaro, es prudente mantener la cautela hasta la definición de la segunda vuelta. No obstante, remarcó que las relaciones comerciales entre la Argentina y Brasil no se modificarán sustancialmente por el color político de turno.
“Aunque los mercados financieros internacionales ya han descontado una victoria de la derecha y se registra euforia bursátil, todavía debemos ser precavidos porque la brecha electoral sigue siendo muy chica y el resultado final se definirá en el balotaje”, señaló.
“Las relaciones comerciales entre la Argentina y Brasil no se van a ver perjudicadas ni modificadas de la manera que uno imagina ante un cambio de gobierno, porque para Brasil el vínculo comercial constituye una política de Estado que no cambia coyunturalmente, más allá de los encontronazos diplomáticos”, destacó.

Competitividad cambiaria y la disputa por la Inversión Extranjera Directa
En el plano macroeconómico, la analista explicó que un eventual triunfo de la derecha en Brasil podría reconfigurar el mapa geopolítico de América Latina, consolidando un bloque regional alineado junto a Chile, Bolivia, Paraguay y los Estados Unidos. En términos comerciales directos, una apreciación sostenida del real frente a otras monedas brindaría mayor competitividad a las empresas argentinas en el corto plazo, aunque con cautela.
“Si se sostiene en el tiempo la apreciación del real registrada tras los comicios, las empresas argentinas podrían volverse un poco más competitivas en términos comparativos frente a sus pares brasileñas”, opinó.
“Sin embargo, un gobierno de derecha en la principal economía de América Latina podría posicionar a Brasil como el destino excluyente de la inversión extranjera directa, redireccionando flujos de capital que de otro modo podrían haber venido a la Argentina, sumado a un nuevo alineamiento geopolítico regional junto a Chile, Paraguay y los Estados Unidos”, consideró.
El futuro del Mercosur y los procesos de apertura comercial
Consultada sobre el porvenir del bloque regional, Lojo indicó que el Mercosur transita desde hace tiempo por un proceso de apertura comercial que no se ha detenido, aunque sí ha sufrido demoras técnicas.
“El Mercosur se encuentra en un proceso de apertura que ya no se ha detenido, aunque a veces se haya demorado por cuestiones técnicas; la Argentina, Uruguay y Paraguay están impulsando fuertemente esta apertura y Brasil acompaña”, indicó.
“Con un gobierno de Bolsonaro al frente de Brasil, es muy probable que este proceso de apertura regional se profundice y se acelere aún más en comparación con el ritmo actual”, agregó.
Competitividad empresaria por sobre los sectores favorecidos
Por último, ante el impacto favorable registrado en las bolsas financieras y la mejora temporal en la cotización cambiaria, la especialista evitó encasillar a sectores económicos específicos como ganadores o perdedores netos. A su criterio, más allá de la ventaja tradicional que suele exhibir la industria automotriz, la verdadera clave para capitalizar las oportunidades internacionales radica en la capacidad de preparación, gestión y competitividad intrínseca de cada empresa en particular, independientemente del rubro al que pertenezca.
“A mí no me gusta hablar de sectores ganadores o perdedores; las que mejoran su competitividad son las empresas en general, y muchas veces hay rubros que ni siquiera tenemos en el radar y pasan a ser interesantes por un simple movimiento cambiario”, resaltó.
“Más allá de que el sector automotriz sea el principal beneficiado histórico, las únicas firmas que logran aprovechar las oportunidades generadas por acuerdos o crisis internacionales son aquellas que se vienen preparando internamente para competir desde mucho antes”, agregó al cierre del reportaje.


