El impacto psicológico de la pandemia comienza a hacerse evidente

Según el estudio “Un rostro detrás de cada número: radiografía de la pobreza en Argentina”, realizado por el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina, el 23,6 por ciento de la población urbana del país sintió, en algún momento de la pandemia de Covid-19, inquietud, agitación, nerviosismo, desesperanza, tristeza y cansancio.
Según este documento del Observatorio, las privaciones sociales no solo se expresan en la pobreza por ingresos, sino también en dimensiones fundamentales para el desarrollo humano, como la alimentación y la salud, el acceso a servicios básicos, a la educación, a viviendas dignas, a un medio ambiente saludable, al empleo y a la seguridad social.
El informe resalta la importancia de una dimensión que no es abordada con frecuencia en este tipo de estudios: la situación psicológica de las personas en coyunturas difíciles como la actual. Según el trabajo, el 23 por ciento de los consultados dijo que, en términos de salud mental, está en peores condiciones comparado con el año 2019, experimentando un malestar que se expresa en una falta de motivación, en casos depresión y angustia.
Otra investigación realizada por el Observatorio de Psicología Social de la Universidad de Buenos Aires reveló, por su parte, que aquellas personas que padecieron de Covid-19 consideran que fueron afectados no solo en lo biológico, sino también en lo psicológico, manifestando en muchas ocasiones un aumento de la ansiedad y la depresión. En este grupo, al menos un 60 por ciento de los consultados dijo que no recibe ayuda por parte de un profesional de la psicología, aunque reconoce que necesita ese tipo de asistencia.
“En medio de la confusión de las voces y de los mensajes que nos rodean, necesitamos una narración humana que nos hable de nosotros y de la belleza que poseemos”, dijo hace poco el papa Francisco. La frase adquiere hoy una especial significación. En un momento en el que muchos sienten que se multiplican las inseguridades, es necesario devolver las esperanzas a la ciudadanía.