El ingente desafío de reactivar la economía

Está claro que uno de los grandes desafíos que tendrá la dirigencia y la ciudadanía argentina en los próximos meses y quizás años, al igual que en muchísimas otras naciones, será reactivar una economía que se ha visto dramáticamente atravesada por la pandemia de Covid-19.
En nuestro caso, el camino presentará, además, el particular obstáculo de la endeblez que ya evidenciaba la economía nacional antes del coronavirus. Por ello, será necesario en el corto y mediano plazo un acuerdo social amplio y mucho diálogo entre los distintos sectores para intentar salir del atolladero. En la medida en que se respeten las reglas del juego democrático, serán mayores las posibilidades de avanzar con una estrategia de desarrollo con inclusión, que es lo que necesita hoy la Argentina.
La decisión anunciada recientemente por el Gobierno nacional de incentivar la alicaída demanda del mercado doméstico es apenas un primer paso para salir del estancamiento. Está previsto que esta semana se trate en el Congreso Nacional un proyecto para apuntalar a actividades como el turismo, la hotelería y la gastronomía, que son algunos de los sectores más golpeados por la pandemia. La propuesta oficial consiste en destinar cerca de 70.000 millones de pesos para reactivar esos sectores.
Pero, como se dijo, la clave estará en que se logre un amplio acuerdo que sirva de base sólida para avanzar con políticas públicas para el desarrollo de mediano y largo plazo. La conformación del Consejo Económico y Social, que fue uno de los objetivos que planteó el presidente Alberto Fernández al iniciar su gestión, contribuirá sin dudas a generar el escenario que se necesita para construir una economía más estable. Por eso es de esperar que los sindicatos, en tanto representantes de los trabajadores y las trabajadoras, las mujeres y hombres de empresa y los representantes del Gobierno nacional sumen sus esfuerzos para impulsar la productividad de una economía que debe integrarse con inteligencia en el nuevo y complejo escenario global que comienza a configurarse.